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Día 28: Tres exilios

septiembre 30, 2016

 

Dijo Rabi Sholom Rokeaj de Beltz: Hay tres tipos de exilio y son de creciente gravedad.

  1. El exilio de los judíos entre otras naciones.
  2. El exilio de los judíos entre hermanos judíos.
  3. (el más severo): El exilio de un judío dentro de sí mismo.

 

1. El Mashiaj puede llegar hoy

Ayer mi hijo vino con la primicia de que el Mashiaj llega hoy.

Un rab de su ieshivá trajo el makor en el Talmud en donde dice que el día en el que llegue el Mashiaj los reyes del mundo van a estar en Jerusalem. El rab se basó en que justamente hoy están en Jerusalem los presidentes de los principales países del mundo para presenciar el entierro de Shimon Peres.

Otro de mis hijos, al escucharlo, puso los ojos en blanco y lo desestimó con una larga lista de predicciones mal interpretadas. Comenzaron a discutir por qué esta vez sería posible y por qué no.

Yo los miraba en silencio. Uno estaba convencido de que el Mashiaj llegaría hoy. El otro sostenía que hoy no sería el día pero ninguno de los dos tenía dudas de que la Geulá llegará.

“Cualquiera que no crea en el concepto de Mashíaj o que no lo espere con ansias no sólo está negando las profecías de todos nuestros profetas, sino que está negando, la Torá en su totalidad”. (Mishne Torá. Hiljot Melajim).

¿Hacemos lo que está a nuestro alcance para que se termine este exilio?

2. El pueblo judío es mi ancla

El otro día fui testigo de una discusión entre dos señoras en la pescadería: Una decía que la otra persona había llegado primero y le correspondía ser atendida antes. La otra se negaba a anteponerse en el turno porque sostenía que la primera ya estaba esperando cuando ella entró al negocio.

Jerusalem en Elul parece un  reality show de talentos en donde se compite por quién trabaja más sus midot. Ya no tenemos lugar en casa para meter las cosas que nos han devuelto. A mí me han pedido perdón hasta por un pisotón que me dieron hace unos meses. Los taxistas te desean ketivá ve jatimá tová y si tenés mucha suerte, te toca uno que te colma de brajot. La gente se desvía de su camino para dar tzedaká. Desde todo el país llegan al kotel para los rezos de slijot.

Se cuenta que había cinco casas en una calle de Estados Unidos. Cada una con el mismo árbol en su puerta. Un huracán derribó a tres de esos árboles y dos quedaron de pie. Los científicos se preguntaron la causa de esa diferencia y descubrieron que los tres árboles derribados eran regados artificialmente, por lo que recibían agua desde la superficie mientras que los otros dos eran árboles que debían buscar agua en las profundidades de la tierra por lo que sus raíces eran más fuertes y fue eso lo que los ayudó a resistir el huracán.

Am Israel es nuestra raíz y es un zejut poder acceder a raíces tan profundas. Si nos mantenemos unidos como pueblo nada podrá derribarnos.

¿Hacemos lo que está a nuestro alcance para que se termine este exilio?

3. Ketoret remixado

Dijo Rabí Zusia: Si pudiera arreglar que yo fuera Abraham y que Abraham fuera Zusia, no lo haría, pues ¿qué ganaría Hashem con eso? Todavía habría sólo un Abraham y sólo un Zusia”.

Cada uno de nosotros en Rosh Hashaná renovará personalmente su conexión con Hashem. Es un trabajo íntimo que sólo uno puede hacer, pero para conectarse uno tiene que ser auténtico. Ser auténtico implica dejar ir la idea de lo que creemos que debemos ser y hacernos cargo de lo que somos.

La conexión en su máximo exponente está representada por los trabajos que se realizaban en el Beit Hamikdash, el templo de Jerusalem.

Todos esos trabajos eran trabajos de conexión con Hashem. Uno de esos trabajos era el que se hacía con incienso, el Ketoret. Un  incienso compuesto por 11 especias: 10 que huelen maravillosamente, más una llamada Jelbena, que por sí sola huele mal,  pero que cuando es mezclada con las otras especias, no solo pasa a oler bien, sino que intensifica el aroma de cada una de las otras. El Jebena es esencial para el incienso.

Jazal, los sabios de Israel, enseñan que el Ketoret representa a Am Israel: las 10 especias que huelen bien representan a los justos a los tzadikim, y la que huele mal, al malvado. Y eso nos enseña que la avodat Hashem  solo es posible con la unión de su pueblo.

Yo, descaradamente me atrevo a llevar esa enseñanza para otro lado, al lado de las midot, cualidades personales. No todos nuestros aromas son tan agradables, pero nuestra completitud es la única manera que tenemos para ofrecernos. Enteros. Siendo un todo. Aceptando nuestras virtudes y nuestros defectos.

No quiero decir que nos tenemos que conformar y dejar de mejorar y rendirnos ante nuestros defectos. Simplemente digo que tenemos que reconciliarnos con nosotros mismos y dejar de castigarnos por no ser perfectos.

¿Hacemos lo que está a nuestro alcance para que se termine este exilio?

Responder las tres preguntas es el desafío de hoy. 

Faltan 12 días para Iom Kipur.

Shabat shalom.

4 comentarios leave one →
  1. Karina permalink
    septiembre 30, 2016 11:14 am

    Hermoso e inspirador ,como siempre, gracias,gracias.

    Karina

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  2. Dafna Tobar permalink
    septiembre 30, 2016 11:42 am

    Creo que, hasta ahora, este ha sido el.mejor desafío de todos para mi Te vuelvo a agradecer !!!!

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