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Todo muy  justificado

mayo 17, 2016

Trabajé varios años en diseño. Empecé en una pequeña empresa que me designó la tarea de armar folletos. Hoy existen programas que facilitan ese trabajo, pero en aquella época era una novedad que requería ingenio y sentido de la estética.

Yo acababa de salir de la universidad, en donde estuve rodeada de gente creativa y recibí una cantidad enorme de estímulo visual. Visitaba museos regularmente, me suscribí a un anuario que resumía lo mejor del diseño mundial y tenía contacto con artistas plásticos y diseñadores de vanguardia. Con ese bagaje acumulado creí estar lista para diseñar.

Desde el primer día me di cuenta de que fuera de la universidad diseñar no era tan fácil y llevar a la práctica lo aprendido no era espontáneo. Tenía la cabeza inundada por ideas creativas, pero me era imposible bajarlas al papel.

Los trabajos tenían fecha de entrega; los tenía que terminar sí o sí y más de una vez entregué un trabajo aunque no me gustara.

Al poco tiempo encontré un recurso que me ayudó a resolver rápido los diseños y me aferré a él como un náufrago a su tabla.

Mis folletos eran muy parecidos a esto:

justificado

En diseño se llama a esta clase de diagramación “justificado forzado” y en general se utiliza en textos editoriales para dar sensación de orden y facilitar la lectura. Yo lo llevé a un extremo exagerado. En mis folletos una palabra de tres letras terminaba ocupando el mismo espacio que una oración de cinco palabras. Lo hice una, dos, tres, cincuenta y siete veces.

Un día mi jefe me llamó a una reunión. Entré a la oficina y vi mis trabajos extendidos frente al escritorio. Grandes o pequeños, blanco y negro o a color,  siempre justificados.

Fue una reunión corta: mi jefe mi dijo que lo tenía cansado y que a partir de ese momento tenía prohibido volver a usar ese recurso para mis diseños.

Ya saben lo que dicen: somos lo que diseñamos.

Hace más de 20 años que hice teshuvá. Voy a clases; leo constantemente; estoy rodeada de gente inspiradora. Tengo la cabeza inundada por conocimientos de Torá e ideas brillantes acerca de cómo debo manejarme en el mundo.

Sin embargo no me resulta fácil poner esos conocimientos en práctica. Y es ahí cuando uso mi viejo recurso.

Justifico.

Si estoy de mal humor es por culpa del cansancio. Si no hago minjá es porque a la tarde no puedo. Si no contesté el mail es porque no tuve tiempo y si no visité a un enfermo es porque estuve ocupada. Si no reciclo botellas es porque detrás hay un negocio turbio y si le hablé mal a la vendedora es porque ella no me atendió como debía.

Excusas, excusas y después más excusas. Si queda lugar echo alguna culpa.

El otro día “El Jefe” me llamó a una reunión. Me puso frente a una situación difícil y me dejó a cargo de resolverla. Fue una manera de recordarme que tengo un trabajo que hacer y que hay fecha de entrega.

Lo primero que quise hacer fue utilizar mi viejo recurso –con esto no puedo- pero Él puso mis justificaciones pasadas sobre la mesa y me mostró que no funcionaban. Me dijo que no iban más, que no servían y que era hora de dejar de usarlas.

No importa cómo salgan las cosas y no siempre nos van a gustar los resultados. Hay que hacer lo mejor que se puede, tener humildad para reconocer cuando nos equivocamos y hacerse cargo de las consecuencias de nuestros actos.

Y eso en diseño -y en otros lados-, se llama permanecer centrado.

 

19 comentarios leave one →
  1. Vero permalink
    mayo 17, 2016 1:23 pm

    Me dejaste sin palabras… simplemente genial, real y para pensar… en esto somos todas diseñadoras…..

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    • mayo 17, 2016 6:28 pm

      Decile a tu marido, por si le interesa, que encontré la formula para dejarte sin palabras.

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  2. Libi permalink
    mayo 17, 2016 3:16 pm

    Wow!

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  3. Raquel Wajner permalink
    mayo 17, 2016 8:59 pm

    excelente!

    *Cheers,*

    *Raquel *

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  4. carina milewich permalink
    mayo 18, 2016 4:26 am

    muy lindo

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  5. Vicky S. permalink
    mayo 18, 2016 2:52 pm

    En un momento, sentí que era yo…………. y soy.
    Sublime fragmento….

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  6. ithiel permalink
    mayo 18, 2016 5:56 pm

    Gracias Judi…tu post ha levantado mi ánimo.

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  7. Denise permalink
    mayo 18, 2016 10:35 pm

    Excelente vale!!

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  8. Lorena Levcovich permalink
    mayo 20, 2016 12:35 am

    Impecable

    Enviado con Aquamail para Android http://www.aqua-mail.com

    El 17 de mayo de 2016 09:53:02 “Extrañas en el Paraíso”

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  9. Lore permalink
    mayo 20, 2016 12:42 am

    Judy… Impecable

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  10. David permalink
    mayo 20, 2016 11:27 am

    No lo había leído antes porque no tuve tiempo !!!!

    Siempre es más fácil poner el problema afuera y no mirar dentro de nuestro core ……
    Todo es por algo y si pasa de esa manera o si esa persona está ahí es porque tenía que estar !
    Creo que cada uno es artífice de su propio destino y no poner todo afuera
    A trabajar en cada día y no hacer todo x formato armado aunque signifique salir de nuestro área de confort

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  11. leah bendahan permalink
    mayo 30, 2016 7:48 pm

    SIMPLEMENTE GENIAL,AHI ESTAMOS TODAS,,,, LEAH

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  12. Miriam Bruckman permalink
    julio 4, 2016 10:22 pm

    Me encanto, brillante! Gracias.

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