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Ahí viene la plaga (diez instantáneas de pesaj)

abril 11, 2016
by

pesajwecandoit

Primera plaga: Sangre

A ver, explicame de dónde saqué la idea de romper la esponja de acero con las manos. Ahora ajo y agua, las heridas seguirán allí por mucho tiempo. Esponja de acero inolvidable. Ni hablar de los dedos lastimados. Me duelen y ya no hay guante que aguante. Se me cuela la lavandina y me arde. Me arde y después sangra.

Segunda plaga: Ranas

¿De dónde salieron tantas perchas? Deben ser mutaciones genéticas de las lapiceras que nunca aparecen. En el placard de arriba, perchas de “tintorería San Carlos”. Perchas turquesas en el fondo de la cajonera. Aparecen por todos lados. Las debo haber guardado para cuando las necesite. O sea, nunca. Tiro todas menos la de terciopelo verde con cabeza de rana.

Tercera plaga: Piojos

¡Pero estoy segura de que esas migas ya las limpié! ¡Sí!  ¡sí! son las mismas migas. Las reconozco. Deben tener vida propia. Van de acá para allá, se me escapan. Son Houdini reencarnado en harina. Es como si tuviesen patas. Una miga con patas sería una hormiga. Y si pudiese saltar sería un piojito.

Cuarta plaga: Animales salvajes

Los chicos de vacaciones. Abro la puerta y se me tiran encima. Todo es quiero quiero y quiero. O peor aún: no quiero no quiero y no quiero. Saltan en los sillones, tiran las cosas al suelo, gritan, pelean. ¿Quién crió a estos salvajes? ¿Son Rómulo y Remo? Criados entre los lobos. Entre animales salvajes.

Quinta plaga: Pestilencia

Hora de ocuparme de la limpieza interior. Tantas emociones leudadas, historias infladas. Lo que leuda no me eleva. Adiós. Adiós a todo lo que me retiene, lo que no construye, lo que no acerca, lo que hace perder el tiempo. Adiós a las malas influencias, las malas costumbres, las malas compañías. ¡Fuera! El new age es como la peste.

Sexta plaga: Sarpullido

¡Exijo una explicación! Hace diez años que vivo en Israel. Llegué con tres valijas y dos cajas ¿cómo pude acumular tanto en estos años? ¿De dónde saqué estas cosas? Este pesaj tiro la casa por la ventana. Corchos en el cajón de los cubiertos. Caracoles, recuerdo de un día en la playa. Tanta cosa inútil me da resquemor. Parece una oficina pública.  ¿Hay algún médico en la sala? ¿Pueden ochenta y cuatro bolsas de plástico guardadas en un cajón producir un sarpullido?

Séptima plaga: Granizo y fuego

Día D: D de derribar un castillo de hielo. El glaciar perito Moreno. La heladera. El gran desafío que se lleva todas mis fuerzas. Como si la limpiase con kryiptonita. Me agota raspar los burletes con escarbadientes. Recordar el orden de los estantes. El freezer me quema las manos. Hielo submarine. Quema el hielo de mi heladera bipolar. Señores del servicio meteorológico: pronostiquen granizo y fuego.

Octava plaga: Langostas

¡Que alguien me ayude a tomar estas decisiones! Ayudín. ¿qué se tira? ¿que se guarda? Me vuelvo loca con esa cajita que siempre queda para el final repleta de cosas que no sé a dónde van. Piedra, papel o tijera. ¿Qué es lo importante? No quiero conservar nada que no sea necesario. No quiero ser esclava. Estar bajo el dominio de las cosas. Ni de la gente. Deshacerme de lo que me saca la energía. De lo que me chupa el néctar como langostas.

Novena plaga: Oscuridad

Friego, friego y friego. No puedo dejar de pasar el paño, de sacar lustre. Hay algo obsesivo en querer que las cosas brillen. Que la luz se refleje. Me gustaría decir que me da lo mismo, pero no, friego para alejar las tinieblas. Ya he visto cómo hasta mi sombra me abandona en la oscuridad.

Décima plaga: Muerte de los primogénitos

La noche del seder cada uno tiene que sentir que es él mismo que está saliendo de Egipto ¿no? A ver: ¿Yo hubiese sido de los que se quedaron o de los que salieron? No lo sé. No estoy segura de que hubiese podido dejar atrás todo para ser libre. La niña que fui si lo hubiese hecho. Tendría que ir a rescatarla. En algún lugar todavía vive. Los justos siempre se salvan.

5 comentarios leave one →
  1. ithiel permalink
    abril 11, 2016 5:21 pm

    Je, je je je. En estos momento sé que quisiéramos tener la fuerza de los poderosos músculos de esa mujer. Me encanta esa imagen…..creo que voy a copiarla y pegarla por toda la casa para darme ánimos, je, je ,je. Como dicen por aquí: “sí se puede, sí se puede, sí se puede” chicas.
    Refúa shelemá Judi!!!!!!!

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  2. Raquel Wajner permalink
    abril 11, 2016 8:08 pm

    buenasoooo

    *Cheers,*

    *Raquel *

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  3. ruth shira permalink
    abril 11, 2016 8:31 pm

    No es ningún consuelo, solo lo cuento para que te sientas acompañada..me paso lo mismo hace un tiempo con la esponja esa de metal..pobres manos!!
    Me encanto el post, sos una inspiración siempre.
    Abrazo fuerte..

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  4. Deborah Elena permalink
    abril 13, 2016 3:02 am

    buenisimo, solo una mujer judia puede entender a otra mujer judia

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  5. carina milewich permalink
    mayo 18, 2016 4:35 am

    que bueno ya termino pesaj

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