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Que no se corte

noviembre 23, 2015
by
Para las amigas que compartieron este viaje (no me olvidé de nadie,
pero no a todas supe cómo incluirlas en el cuento).

 

Ver por primera vez a Andi. Ascensores con puertas tijera. El reencuentro con Caro. La vida cerca de la familia. Mis amigas Erica y Karina. Escribir un post en computadora ajena. Conocer a Andrea, Vero, Aldana, Emi, Laila y Dalia. Envolver las tartas con doble film. Shlishit con Vicky, Liby, Estrella, Miriam. Los hijos de los amigos como sobrinos. Una noche de tormenta sorpresiva. Producir cosas con mis amigas. Pensar en cómo ubicar las luces. Encargar tortas. Conseguir sillas. Una tarde de Shabat tirada en el pasto. Tefilá frente a la pared azul del cuarto. La fugazetta lista para la valija. Dormir cuatro horas por día. Los chicos de Moldes a la salida. Que el taxista hable castellano. El miedo a los cuchillos arrastrado desde Israel. El bife de chorizo en El Galope. Hacer cosas distintas cada día. Perderme en Belgrano. Burlarme de que digan mucho dale. La política y sus garras para el majloket. Poner piedras en la tumba de mi suegra. Volver sola bajo el sol de Tablada. Encontrarme en la calle por casualidad con Caro. La culpa por mentir para hacer sonar mejor la frase. Cantar Malena con mi abuela y su Alzheimer. Decir mucho gusto sin extender la mano. Adriana sacando las sillas bajo la lluvia. Mi cuñada llorando en la presentación. Ser estafada en un telecentro. Transformar el peso a shekels para entender el pago. No tener tiempo  ni para un mate. Ver a mi hija saltar por skype. Un termo con dibujos raros. Un sweater rojo. El sushi de Shuly. Los besos de los sobrinos. Malas noticias de viejos amigos. Sentirme querida. Filmar la cuadra de Loreto. La deuda de un encuentro con Leonor. Llorar por el reloj cucú en el consultorio. Vaciar las cajas de mis libros olvidados. Meter en la valija el de Muzzio dedicado. Ocho cajas de Sucesso. La carta sorpresa que me envió Ruth Shira. Esther Adina haciéndome llorar con su prosa. Una foto con Alejandro Dolina. Un té en un bazar frondoso. La bolsa de mercado de mi suegro. Un curso para quienes viajan a Argentina. No escribir durante catorce días. Haber dado. Haber recibido. Muchas más amigas. El golpe en el mármol cuando me reía. Encontrar a Hashem en todos lados. Ver el terrorismo desde lejos. Lectoras que ya no juegan a la escondida. El café de la mañana en taza de vidrio. El baile de Hanna y Numi de despedida. Los besos de Rujama. Las jalot de Caro. Treinta cuadras caminadas en buena compañía. El humor de Erica. La ayuda imprescindible de Andre. El cartel pixelado que se colgó a la entrada. La intervención de Aldana. Una discusión por flores disecadas. Los chistes del pasado. La anécdota de Nano cuando mata a un picaflor. La historia del vestido de terciopelo verde que escribiré algún día. La foto sacada desde el balcón. El primer y el último abrazo de Andi. La casa abierta de los Falkon. Las antorchas como broma y quedaron. Cantar en público. La cama extendida cada mañana. Los regalos que me obligaron a sumar maleta. Mi marido al mediodía buscando a mi hija en el gan. La media manchada por baldosas flojas. El chiste de shemá entero o shemá ha la mitá. La historia inconclusa de Napoleón. Karina en la puerta diciendo adiós. Mi cuñada nueva, mi cuñada vieja. Cinco sobrinos en el corazón. La tía Mati en su estudio de madera. Esconder la plata en un cajón. La noche larga que pasé despierta. El cuadro de Ariel en una casa ajena. La mamadera a Noam en mi ex sillón. El libro de Aira de Pizarnik. Una camisa verde. Tres billeteras. Las bufandas tejidas con tanto amor. Las charlas con mi padre detenidos en el tránsito. La seguridad de mi elección. Una noche imperfecta que me llenó de vida. La discusión por la alfombra y su dirección. Un dentífrico blanqueador. Los faroles al borde de la pileta. La frase de Groucho traducida al judaísmo. El Smartphone como adicción. Acompañar a Nuria al micro a la esquina. Comprar en Jumbo desodorante Dove. Upalala, un nombre para la empresa. Vender los libros a Mazal Tov. El predictivo que firma Valle. Registrar que todo conduce a la llegada del Mashiaj. Aceptar que hay cosas que no podemos controlar. La muestra de Roldán. El ballotage. Cruzar las vías. El robo de yumis en el campamento. El sufrimiento por una fe de erratas. Que abran un bar solo para mí. La historia del pie del señor del flete. Las señoras manchadas con crema en el evento. Las fotos de Libi. Llegar a Sucre, encontrarlas a ellas. No recordar el código de desactivación. Ganas de llevarle un asado a mi marido. La peluca colgada en la manija de la puerta. El ensayo de Caro en japonés. Desearle a alguien suerte con la rodilla. La cucaracha versión pará adumá. Una forma zen de perder el tiempo. La emoción compartida cuando llegó el día. La lista de libros para Mijal. Dos invitadas llegando un día antes. Unas que gastan y otras que no, en kerastase. Vivir en el cuarto de Eitan por dos semanas. No haber llegado a conocer a Jaia. La deuda con Daniela, te debo el café, nena. Una extrañeza en mi corazón. La conexión.

Todo esto tengo y me lo llevo.

Chau Argentina, que sea hasta luego.

23 comentarios leave one →
  1. Aldana permalink
    noviembre 23, 2015 2:53 pm

    emocion, que mas? aunque cortito, me encanto el encuentro. ya nos conocemos, no somos extrañas, puedo decir que tu cara ya me es familiar. bh pronto en eretz israel. by the way, love the book y su dedicatoria! (y mi marido tmb!)

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    • noviembre 26, 2015 10:47 am

      Ya en Israel… empiezo a contestar, perdón por la demora, no me llevo bien con la tablet para estas cosas.

      Aldana, fue un encuentro cortito pero sos tal cual te imaginé, simpática, linda y llena de vida. Además esencial tu participación en el evento, sin vos no hubiese habido otro cuento :D.
      Seguimos “conociéndonos” por acá.

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  2. VICKY S permalink
    noviembre 23, 2015 5:34 pm

    Otra vez, retazos de momentos, retazos de historia, que fueron y te hiciste cargo, ahora solo despiden rocío pero vuelven a hacer noble este presente.
    Por el tiempo, que en realidad, no existe….. solo existe lo que hacemos cuando pasamos por él.
    Un gusto haberla conocido señora…..me he transformado yo también.

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    • noviembre 26, 2015 10:49 am

      Vicky, era obvio que yo iba a volver transformada, no se puede pasar por una experiencia así sin que deje huella, pero me intrigaba saber qué pasaba del otro lado… lo mejor que me podés decir es que a vos también te cambió algo el encuentro. Gracias, señora.

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  3. Karina permalink
    noviembre 23, 2015 5:42 pm

    Sigo siendo extraña….no me anime a ir…gracias por el libro (dedicado y todo!!!), mi marido se lo comió!!!! y mi nena mas grande …tal vez es para as gente de la que vos misma sospechabas……
    beso enorme y hasta siempre.

    Karina

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    • noviembre 26, 2015 10:52 am

      Karina, no sos una extraña. Nos hayamos visto o no, sin duda ahora estamos más cerca (por lo menos el libro que tenés en las manos nos conecta).

      Yo también a veces me asombro de la variedad de gente que se interesa por el libro… un honor que les haya gustado a tu marido e hija.

      Te mando un beso grande y seguimos “viéndonos” por acá.

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  4. ithiel permalink
    noviembre 23, 2015 7:45 pm

    ¿Seguro que te dejaron subir al avión con tantas cosas?
    En verdad me alegro mucho en gran manera por ti Judi, por Andi, Caro y todos los que asistieron a “conocerte en vivo y en directo” .
    Shalom ha derej!

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    • noviembre 26, 2015 10:54 am

      Ithiel! linda, fuiste la gran ausente de la noche. Al próximo venís…

      La respuesta es que no, no me dejaron subir todo eso al avión. Pagué 150 dólares por exceso de equipaje :D.

      Un beso enorme

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  5. Ester Grinspon permalink
    noviembre 23, 2015 7:50 pm

    Hola Judi, te quiero decir que agradezco a Hashem el haberte podido conocer, a vos y a las chicas. Pase una hermosa noche, y valio la pena el esfuerzo de viajar desde once en una noche lluviosa. Sos encantadora bli ain hara, y escribis muy bien. Estoy disfrutando tu libro de a poquito, para saborearlo mejor.

    Yo soy una de las que se mancho la ropa con la crema, pero realmente las tortas eran exquisitas. Tu amiga, la anfitriona, es una genia, que nos abrio las puertas de su casa, haciendonos sentir re comodas y a gusto.

    Sos muy querida por todas, y ahora bs H, va a ser mucho mas lindo leerte porque nos sentimos mucho mas cercanas por habernos conocido.

    Muy buen viaje!! Que Hashem te acompañe para llegar bien y encontrar a tu hermosa familia con alegrias ! Un beso grande de Ester. (sin “h”)

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    • noviembre 26, 2015 10:58 am

      Ester, fue muy genial la manera en que cumpliste la “misión” que te había encomendado!! Sabé que me salvaste unos minutos antes de que quedase atrapada por mis nervios, lo que me hubiese hecho perder esa hermosa noche.
      Gracias por viajar desde once y gracias por tu buena onda. Tengo algunas fotos en la que aparecés, así que cuando pueda, bli neder, te las mando.
      Para mí también va a ser buenísimo escribir ahora que tantos nombres tienen por fin cara.
      Un beso gigante!

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  6. Vero permalink
    noviembre 23, 2015 8:16 pm

    Aunque vos no seas tu cara, estoy feliz de haberte conocido. Gracias por venir. Gracias por tu dulzura, simpatía y buena onda. Gracias por el libro….ya llevo como mil “me gusta” acumulados en cada página. Y gracias por ser el ejemplo de una imperfecta perfección. Buen viaje!! Y hasta siempre!

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    • noviembre 26, 2015 11:00 am

      Vero, no sé si serás así con todos, pero sos tan cariñosa conmigo que un segundo de intercambio con vos me dejó llena de buenos sentimientos. Gracias por eso y gracias por todos tus like que me ayudan a seguir escribiendo.
      Un beso

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  7. David Bauer permalink
    noviembre 23, 2015 8:25 pm

    Las gotas de lagrimas ahora sobre la pantalla del celu. Quince años sin un abrazo . Tu hija saltando a la soga
    El skype y catorce locos saltando de este lado . Karina dice Ines estamos perdidas no ? Llueve sobre la ciudad
    Open kosher pone la alfombra roja x nosotros . El libro y sus repercusiones
    Israel lo espera a Sebi . Los sobrinos y sus besos y la familia reunida
    Lo bueno del Alzheimer es que haces amigos nuevos todos los días
    El que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen
    Hasta la vista vale
    Saludos para todos y hasta pronto
    Te queremos y te abrazo a la distancia que es física pero jamás emocional
    SOS mi familia
    Shalom

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    • noviembre 26, 2015 11:02 am

      Cuñado!! no te tenía esa veta de escritor. Completaste mi post de manera perfecta.
      Ayer nos reíamos en casa con la anécdota de Karina e Inés perdidas… yo todavía me sigo riendo.
      A Sebi lo esperamos con los brazos abiertos. Y al resto de la familia también, a ver si se animan (y de paso me traen unas tartitas de open kosher).

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      • David permalink
        noviembre 26, 2015 4:36 pm

        Ya encargue las cosas en open kosher pero no sé si llegan frescas con sebi
        Viene con un kit de gas pimienta de regalo espero jamás tener que usarlo
        Saludos al abuelo ariel y sus nietos como dijo el !
        Este domingo que almorzamos ?
        Lo que leo tuyo me voló la peluca !!!

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  8. libi permalink
    noviembre 24, 2015 5:24 pm

    Después del post….conociste a Jaia!!! Que gusto que le dio que se quería ir con vos!!! Be”H que pronto y en Yerushalaim, conozcamos a la tuya!!!

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    • noviembre 26, 2015 11:05 am

      Siii qué suerte que logré conocer a Jaia y su belleza (heredada de su madre).
      Aparte el último día también tuve otras vivencias que debería agregar al post, el shiur del rab, por ejemplo.
      Beso beso y beso.

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  9. Carima Milewich permalink
    noviembre 25, 2015 12:34 am

    Judit te conoci 2 minutos en la puerta de moldes y no pude ir a la presentacion del libro porque tuve un casamiento ojala vuelvas pronto y me voy a comprar el libro andy caro y judit 3 geñias

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    • noviembre 26, 2015 11:06 am

      Gracias Carina, voy a tratar de volver pronto… debería ponerme ya a escribir otro libro para tener la excusa perfecta… eso sí esta vez me fijo antes que la presentación no coincida con ningún casamiento.
      un beso

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  10. Naomi permalink
    noviembre 27, 2015 2:32 am

    Hola Judi, me paso todo al revés; fui sin haberte leído nunca, acompañando a mi hermana, y te descubro ahora, una sana después del encuentro, sentada hace una hora leyendo tus posts. Muy yo caer tarde, pero caí. Y compré tu libro. Así que feliz de saber que te leeré en un papel. Me encanta ver que hay mujeres ortodoxas por el mundo que se plantean todas estas cosas y lo abordan de la manera en que lo expresas, y que no soy la única que piensa cosas insólitas. Esta buenisimo. Gracias por compartir tu humor, y por poner en palabras lo que nos pasa.

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    • noviembre 27, 2015 6:27 am

      Hola Naomi! me dijiste lo mejor que me pueden decir: que sin haber leído nada antes y sin saber de qué venía la cosa, te gustó la propuesta.
      A veces me parece que no se entiende a primera vista lo que hacemos acá, así que me alegra cuando alguien sí lo entiende y comparte.
      Espero seguir viéndote por acá.. que no se corte 😀

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  11. Naomi permalink
    diciembre 1, 2015 1:01 pm

    Hola Judi por favor anda tramitando el libro nuevo. No vale que sea tan corto! Perdon la frialdad, pero necesito preguntarte como fue que estuviste sentada al lado del Diego media hora!!! No, en serio, me siento muy identificada con el libro y no soy baalat teshuva (aunque pienso que salvo los tzadikim, los demás lo somos a cada instante). Me gusto tu trabajo, porque es muy fresco, divertido, y a la vez un poco mas profundo. Ya sos parte de mi rutina! besooss

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  12. diciembre 1, 2015 2:54 pm

    Naomi, mi marido trabajó varios años en Torneos y Competencias y hacía la gráfica de Fútbol de Primera, así que algunas veces yo me colaba al piso… una de esas veces, mientras esperaba ser entrevistado, Maradona se sentó a mi lado, pero tal como cuento en el libro, yo ni mu.
    By de way, coincido totalmente con tu definición de baal teshuvá. Baal teshuvá somos todos y quién está más cerca y quién está más lejos solo lo sabe Hashem, no está en nosotros hacer esas cuentas.
    Beso

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