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Cinco minutos de fama

julio 3, 2015
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No tengo manera para contar lo que viví anoche. No estuve preparada para lo que sucedió. Pensaba que iba  a ser una reunión chica, (después de todo ¿cuántas somos las baalei teshuvá latinas que vivimos en Jerusalem?) pero la situación se desbordó y la fiesta sobrepasó mis expectativas. Por un lado faltaron sillas y no alcanzaron las tortas, pero por el otro lado sobraron las ganas de festejar en esa hermosa noche.

¡Qué bendición revelada cuando las cosas salen mejor de lo que uno espera!

No puedo dejar de estar agradecida y como ustedes son parte esencial de lo que sucedió anoche, hoy trabajé 16 horas para que puedan ver el video  (trabajé a pesar del cansancio acumulado y de no saber qué comeremos este shabat) pero creo que quienes viven lejos tienen derecho a compartir esta alegría.

Editar el video no fue fácil. Recibí dos horas y media de material en crudo que tuve que organizar. Además, por respeto a las amigas que estuvieron presentes ( que sé que en su mayoría no quieren aparecer en un video online) tuve que cortar las partes en las que aparecían otras personas (casi todas). Sólo me limité a mostrar la actuación de Poli (con su permiso) y alguna que otra intervención mía, más otras chapitas del final. Mi pequeño discurso tuvo que ser descartado porque se filmó desde atrás, así que a continuación subiré el texto escrito. Aparte leerlo es mucho mejor que escuchármelo decir con mi voz de pito.

Pero antes de eso, quiero disculparme con la persona a quien le dediqué el libro escribiendo “escencial”. No recuerdo quién fue pero puede pasar a buscar otro ejemplar dedicado sin faltas de ortografía.

Bueno, vamos a lo nuestro: la noche comenzó así:

Hola, buenas noches, gracias por acompañarme.

Si no les molesta, voy a leer estas palabras porque la espontaneidad no es lo mío, y además estoy tan nerviosa que tengo miedo de meter la pata.

Esta va a ser la única parte aburrida de la noche, no se preocupen.

Quiero contarles que desde hace tres días sufro una jaqueca continua, dormí un promedio de cuatro horas por noche, resolví treinta y ocho problemas técnicos, pedí seiscientos coma cuatro favores, todo para estar aquí (con las manos transpiradas y ganas de irme a mi casa) para presentar este libro que se llama Oi va voi.

Les prometí que esta noche contaría una historia de superación personal, pero en realidad no es una historia, sino varias.

Uno de los mayores obstáculos que tuve que atravesar para escribir este libro fue mi cara.

Parece que tengo cara de madre, de balabusta o de secretaria, pero de escritora no. Lo sé porque me conozco a mí misma pero también porque me lo han dicho ustedes.

Me lo han dicho lectoras que al conocerme personalmente casi siempre lo primero que dicen es “no te imaginaba así”. Algunas más atrevidas han llegado a indicarme cómo debería verme según lo que escribo: más hippie, más joven y más linda. De una manera u otra están siempre diciendo lo mismo: hay algo en tu cara que no combina con tus pensamientos.

Incluso a quienes sí me conocen les cuesta relacionarme con mis textos. Una amiga me lo dijo claramente por mail hace poco tiempo. Cito textualmente para no mentir: No deja de sorprenderme esa parte escondida tuya que nunca termino de conocer. Cuando te leo y te veo pareces dos personas distintas.

Más allá de que yo tampoco me reconozco cuando me miro en el espejo, ella tenía un poco de razón.

La cara es lo que el mundo ve de uno, ese sería un concepto literal. Nosotros sutilmente muchas veces lo traducimos de otra manera:  lo que el mundo ve de uno es lo que el mundo espera de uno. Como un mandato tácito: “la cara que tenés, serás”. Y si seguimos distraídos, podemos empeorar la traducción y entender que lo que el mundo espera de uno es lo que Hashem también está esperando.

Yo, bajo la influencia por esas voces, pensaba que Hashem esperaba de mí otras cosas. Algunas más grandes e importantes, algunas más chicas o intrascendentes, pero escribir no era una de ellas. Sin embargo mi necesidad de comunicar no desaparecía. No es que necesite contar lo que hago día a día: me despierto, digo modé ani, me lavo los dientes. No es una necesidad informativa. Me refiero a una necesidad de comprender el mundo a través de las palabras y establecer una espacio de comunicación íntima conmigo misma y con el otro.

Entender esto, y luchar contras  las voces que dicen que compartir nuestra visión de las cosas y nuestra experiencia en el mundo no tiene sentido fue el segundo obstáculo que tuve que atravesar.

Por eso estoy muy agradecida con la gente que estuvo abierta a entenderlo, gente que vio ese aspecto en mí incluso antes que yo.

En el libro no hay agradecimientos. No sé por qué no hay agradecimientos. El libro salió a impulsos, esa es la verdad, y en su momento el impuso fue no incluirlos.

Por eso ahora les pido que me dejen hacer un paréntesis en esta charla y agradecer a algunas personas pidiendo disculpas de antemano si me olvido de alguien. Pueden echarle la culpa a una memoria que se deteriora día a día pero no a que soy desagradecida.

Primero me gustaría agradecer a mi maestros. Una profesora de secundario que me presentó la ligas mayores de la literatura. Después a escritores que en sus talleres compartieron generosamente secretos de su oficio: En especial recuerdo a Daniel Arias, Abelardo Castillo y Marcelo di Marco.

En un ámbito más personal quiero agradecer a Hanna quien me abrió las puerta al mundo de los blogs hace ocho años. Después mis amigas, (no las voy a nombrar a todas para no meterme en problemas, pero sepan que el apoyo que me dan  al leerme y al comentarme sus apreciaciones para mí es muy muy importante). Mis lectoras desconocidas y espontáneas con las que fuimos formando una comunidad virtual y muchas de ellas hoy son amigas reales, o por lo menos así yo las considero.

Por supuesto Andi y Caro, mis compañera de Extrañas, que deberían estar acá, pero no me daba el presupuesto para traerlas desde Argentina. A mis suegros, que alimentan mi gusto literario cargando para mí libros pesados en sus valijas. A mi cuñada Shuly, a quien solo conozco por fotos y que podría haber renegado de esta cuñada le tocó en suerte y sin embargo siempre me apoyó. A Susana, la esposa de mi papá, que siendo externa a este mundo, también me apoya con su sutil presencia y respeta nuestras costumbres y creencias. Por supuesto a mi papá, que como cuento en uno de los relatos del libro, fue quién me enseñó la importancia de los signos de puntuación, pero por sobre todo me inculcó unos valores de vida de los que estoy orgullosa. A mi hermana Alejandra que me permite retratarla en mis cuentos de infancia y desde siempre es una lectora atenta y generosa que me alienta y que hoy vino desde Ashdod para acompañarme (todavía me falta contar el episodio del jugo de naranja en Córdoba, en el que fue mi korvan)  Mi mamá, alea hashalom, que más de una vez originó pensamientos que después volqué en este libro y qué no sé si hoy estaría orgullosa de mí, pero de lo que estoy segura es que que ella  hubiese organizado esta reunión mucho mejor que yo.

Por sobre todo a mi marido que me impulsó a desarrollar esta faceta mía y lo hizo ve kol levaveja, es decir cediéndome tiempo, dinero e ideas sin escatimar. Es un compañero genial para la vida. También un agradecimiento a mis hijos por intentar leer el libro aunque sea a ritmo de un renglón por día porque les cuesta leer castellano.

Y por supuesto a Hakadosh Baruj Hu por permitirme también hacer cosas mínimas, por darme las ideas que después yo desbarato. Y ya que estamos quiero aprovechar para pedirle que esta comunicación y unión que se establece a través de la palabra escrita sea siempre en Su Nombre y que cuando yo no logre que así sea, por lo menos quede claro que los desatinos son solo culpa mía.

Espero no estarlas aburriendo. Les digo, yo que ustedes ya estaría pensando en cualquier otra cosa. Cada vez que llega la parte de los agradecimientos se me va la cabeza. Mentira. Primero pienso “quizá debería agradecerme a mí” y después empiezo a pensar en otra cosa, así que gracias por seguir escuchando, son muy amables conmigo.

Cierro el paréntesis para contar la tercera y última dificultad que se interpuso en mi camino. No es nada original, es un obstáculo que todos conocemos y son los miedos. Miedo a fallar, miedo al qué dirán, miedo al ridículo, a pasar vergüenza.

Para vencer el miedo hice algo totalmente nuevo para mí. Eso y solo eso es la ganancia de esta experiencia y lo considero el éxito del asunto. Lo nuevo para mí fue salir en dirección a lo que quiero, a un sueño e impulsarme para concretarlo poniéndome en lugares sin retorno.

Así como a quien quiere dejar de fumar le aconsejan declararlo en público para después no contradecirse sacando un cigarrillo frente a esas personas yo me comprometí  (bli neder) frente a unas cuantas amigas a recopilar, corregir y reescribir este libro. Después, cuando el proyecto estaba trabado no tanto por cuestiones técnicas como emocionales lo anuncié en el blog de sopetón, cosa de no poder arrepentirme. Y fui un paso más allá cuando anuncié este mismo evento sin saber con seguridad que los libros iban a salir de imprenta a tiempo (llegaron hoy a las cinco de la tarde).

Y no es que ese camino me llevó a superar el miedo al ridículo, sino a entender que si hago el ridículo lo voy a poder soportar.

Tampoco ese camino se llevó el miedo a que el libro haya salido mal. Es muy posible que este libro haya salido mal. Lo que logró es expandir el horizonte, romper algunos límites autoimpuestos y lo más importante, permitirme involucrar a Hashem en ese aspecto de mi vida porque creo que es un acto de emuná ir hacia lo desconocido.

Finalmente hoy, a punto de arrepentirme, cancelar todo y hacer una fogata con los libros, para darme ánimo releí lo que escribí en “Recuerden el cerro Otto”. Allí cuento mi experiencia cuando con mi amiga Karina, a quien en el cuento llamo Paola, escalamos el cerro Otto en Bariloche y a último momento, a 200 metros de la cima, yo, exhausta no quise seguir, me eché atrás y pegué la vuelta, desperdiciando todo el esfuerzo que había puesto para llegar allí. Y en la conclusión de ese relato describo la tristeza del descenso. Y esa enseñanza fue lo que me dio fuerzas para estar acá hoy, haciendo algo que me resulta difícil.

Esa es mi historia de superación, que concluye con este libro que tengo aquí, y eso es lo que estoy festejando hoy junto a ustedes. No el libro en sí, sino la salida de este libro.

Me gustaría que así como este proceso a mí me ayudó a conocerme más, lo mismo suceda con quien lo lea.

Ahora llegó el momento de vender el libro. Fuera de broma creo que es un libro que no necesariamente hay que leer de corrido, sino se puede tener a mano y recurrir a sus historias de vez en cuando y al azar. Es un libro para los baalei teshuvá, pero también para los padres de los baalei teshuvá, porque ayuda a que nos comprendan.

Durante todos estos años subí el contenido gratuitamente al blog y allí seguirá estando para quienes quieran leer desde ese formato. Para quien  lo quiera leer en papel, aquí les presento a “oi va voi”.

Espero que lo disfruten. Ahora vamos a festejar y pasarlo bien.

Gracias.

Y la noche siguió un poco así:

28 comentarios leave one →
  1. julio 3, 2015 12:39 am

    Al fin te conozco!!!!! (físicamente), no se como pensaba que eras, pero lucís distinta……
    aunque es solo la primera impresión…..el tema es que te siento muy cercana y muy parecida a mi y yo soy una ¨sin peluca¨(la única de la escuela), rebelde sin causa o como se quiera entender…y vos sos una señora datia…..hecha y derecha.
    Lo que se ve, es que en tu exterior no queda nada de la jilonia que fuiste…pero el interior……es otra cosa……
    Te deseo el mejor de los éxitos y espero ansiosa conseguir mi libro pronto….que esta sea la primera de muchas metas, tenes un talento único,realmente mereces trascender el ámbito religioso, creo que mas de un goi te disfrutaría con locura.
    beso enorme desde Argentina.

    Karina

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    • julio 3, 2015 4:14 am

      Karina, pero qué cosa ¡ya me conocías! Estuviste un shabat en mi casa.

      Al final es como cuento acá: https://extraniasenelparaiso.wordpress.com/2012/04/26/esta-tiene-nombre/ (y página 183 del libro :D).

      El tema del aspecto y el grado de religiosidad da para largo y algún día escribiré sobre eso… por ahora solo te digo que pienso que con peluca o sin peluca, cuál de las dos es más “religiosa” solo lo sabe Hashem.

      Te mando un beso grande y te aseguro que si en algún momento nos cruzamos por ahí, voy a ser yo la que te diga ¡Ey! Karina, y vos me vas a mirar y preguntar quién soy.

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  2. vane da permalink
    julio 3, 2015 12:51 am

    Mucha berája! Bh q sea un exito!
    Me encanto el monologo! Me hiźo acordar a cdo iba a escuchar comico stand up pero este fue milveces mejor xq eñcima es kasheŕ!!!

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    • julio 3, 2015 4:15 am

      Si, Poli es genial, y la verdad es que la idea era hacer el evento la semana que viene, pero nos dimos cuenta de que era 17 de Tamuz y no daba hacerlo en las tres semanas, así que tuvo solo dos días para prepararlo.

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  3. julio 3, 2015 8:45 am

    me regusto todo el video, te escribi antes de la presentacion,por facebook,igual ya no tiene importancia, la presentacion ya fue,me habria gustado estar en el acto.se me hizo tarde, y la distancia de aca a Ierushalaim, hubiese llegado tarde, igualmente quiero desearte, que ,este sea el comienzo de muchos exitos mas. La tia Paulina,

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    • julio 3, 2015 9:15 am

      Paulina, no vi el mensaje creo, se me debe haber pasado. Gracias y un beso grande, shabat shalom.

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  4. Ariana permalink
    julio 3, 2015 8:49 am

    ¡Bellísimo! Como todo lo que hacés pleno de sentimiento, humor y amor. Para mí sos hermosa en todos los sentidos y a veces me parece que no puede ser cierto que tengas tanto conflicto con vos misma (tanto problema de autoestima, che!) y que más bien debe ser una postura para escribir cosas interesantes, porque no es posible que seas tan especial y no lo sepas…
    Me encantó conocer a la famosa Poli (por lo menos famosa por la lista de mails)
    Cuando recibas el Nobel de literatura no te olvides de tus primeras admiradoras
    Te quiero mucho
    Shabat shalom

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    • julio 3, 2015 9:17 am

      Ari, un poco soy y otro poco me hago, cuánto de cada lado… eso lo mantengo en secreto.

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  5. Simón permalink
    julio 3, 2015 1:50 pm

    Yo tampoco estaba preparado para tanta alegría y emoción
    Si la cara es el espejo del alma…………..Tu alegre semblante lo dice todo
    Que generoso te acuerdes de todos los que te aportaron conocimientos
    Que lindo que te recuerdes del fanático de los signos de la puntuación
    Eso ha sido un ya lejano comienzo y en verdad todo lo logrado es simplemente obra tuya
    Por lo que vislumbro……….ESTO ES SOLO EL COMIENZO
    Que sigas adelante con la misma alegría y entusiasmo
    No se si alguien adivinará que relación personal tiene el que esto escribe
    Pero no importa; la cantidad de comentarios hermosos que recibes no me dan la exclusividad
    Que se multipliquen en forma constante los cinco minutos de fama

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  6. julio 4, 2015 8:03 pm

    Genia Vale!!!! y genia Poli!
    buenisimo el video!!!
    q pena q no pude estar…

    BE”H q sea todo con mucha braja!

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  7. Andrea Rappaport permalink
    julio 4, 2015 9:52 pm

    Estuvo espectacular Vale!!!!

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  8. julio 4, 2015 10:27 pm

    El mundo necesita mas gente como vos.

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    • julio 5, 2015 4:56 am

      Poliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
      Nace una estrella.

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  9. yoheved benmaman permalink
    julio 5, 2015 9:21 am

    lastima que me lo perdi
    El discurso del alma, el show de Poli referescante
    Que tengas muchas hazlaja
    carinos
    Yoheved

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  10. Vero permalink
    julio 5, 2015 10:46 am

    5 minutos magistrales. Te felicito Judi! Sos muy linda! Y ya que tenés amigas atrevidas aprovecho para decirte que tienen razón! Hay algo que no pega con tu cara y tu ser!! Ja!!
    Que sea un éxito y el comienzo de otros, pero por ahora relajate y disfrutá este. Me imagino que ya están viajando mis 4 ejemplares, no?

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  11. ithiel permalink
    julio 5, 2015 7:59 pm

    Gauuuu y más gauuuu
    Qué más puedo decirte queridísima amiga virtual……¡ CUÁNTO TE AMA HASHEM JUDI !
    El camino que llevas recorrido, tu familia, tus buenos maestros, tus amigos, y sobre TODO: el trabajo que has puesto en canalizar muy bien los talentos con que te ha bendecido el cielo, están “materializados” en éste beezrat Hashem el primero de tus libros, y reflejados en tu bello rostro.
    Que el ciclo que hoy inicias esté lleno de brajot, jayim y hatzlajá!

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  12. Clarita permalink
    julio 6, 2015 12:45 am

    Te felicito judi, soy mama de un baal teshuva y me encantan tus posts
    Cuando llega a Bs as el libro??? Lo compro!!!! Ya es un éxito!!!!

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    • julio 7, 2015 3:22 pm

      Clarita, falta poco… aviso por acá así que te vas a enterar. Un beso y gracias.

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  13. sonita permalink
    julio 7, 2015 11:53 am

    oivavoi!!… de tanto que hablamos por acá y por allá ahora me doy cuenta de que no te escribí ningún comentario en este foro… Pero bueno, ¿qué puedo añadir después de lo que te escribió ya la gente? Yo baruj Hashem conozco el libro de cerca y sé la joyita que es… solamente me resta desearte muchísimo éxito en tu carrera literaria y en todos los otros aspectos de tu vida, y que siempre conserves esa maravillosa capacidad de traducir tus sentimientos en palabras para goce y beneficio de todos tus lectores. Un beso y que tengas mucha siata dishmaia en la difusión del oivale…

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    • julio 7, 2015 3:24 pm

      Amen, Sonita… tengo tu libro acá, en algún momento, bli neder, paso a dejártelo.
      Me encantó el oivale…

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  14. julio 7, 2015 2:52 pm

    Poli sos lo mas!!!!!!!!! Como falto yo ahi!!
    Ah.. espera… Hola Judi soy Lore A. y me desayune semejante monologo a las 7:00 am hora argentina erev shabat. Le pregunto a Poli.. y eso??? me dice: la presentacion de un libro, oy va voi.. lo escribio Judy de extrañas.. Sabes quien es???
    COMO NO si soy de las que leen desde las oscuridades tu blog! Nunca escribi pero no queria dejar pasar la oportunidad de saludarte desde mi anonimato felicitandote por tu libro y blog! Que tengas muchas hatzlaja y beraja en lo que haces y si BSH este año voy para alla quiero conocerte! me senti muy identificada con tu post de kiruv de mujeres latinoamericanas, la diferencia es que yo si trabajo de eso y uso esa honestidad brutal… 🙂
    BESOOO

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