Skip to content

La fiesta inolvidable

octubre 21, 2014

Estoy en mi casa, tomo mate, escucho música. Respiro como quien acaba de ser rescatada de un ascensor atascado entre el tercero y el cuarto. Es mi primer momento coherente desde aquel lejano día en el que hice la lista de las compras e incluí un rimón. A partir de entonces las imágenes son vertiginosas.

Una cabeza de pescado para los simaním y los pobres peces dorados de la fuente del geriátrico llevándose mis pecados en tashlij. La incongurencia de protestar por el uso de gallinas para kaparot y a la semana siguiente servir un pollo al vino como plato principal. Las ganas de tirar por la ventana los hadasim envueltos en papel de alumino porque estorban en la heladera y al mismo tiempo mi marido queriendo cortarse las venas con un lulav porque a su etrog se le cayó el pitem.

Y después está el asunto de las tefilot. Todas las tefilot del mundo concentradas en unos días. Las tefilot concentradas pero yo bastante diluida. Mucho shmone esré pensando en a quién me hace acordar la esposa del gabbai. Bastante mussaf pensando en la distribución de la mesa en la próxima seudá, y casi nada de ese kesher verdadero del que deberíamos estar hablando.

Pero sabrán disculpar, no puedo hablar de ese kesher porque mi preciosa energía se malgastó decorando vasos de plástico con servilletas floreadas.

Sé que se divierten cuando digo esta clase de cosas. Como cuando digo en la mesa que a mí no me costó para nada la segulá de comer siete seudot antes de Iom Kipur y a todos les causa gracia. Como cuando me quejo de que entre tanto encendido de velas no la pegué ni una vez y me confundí entre shejeianu, ner shel iom tov o ner shel shabat. Como cuando pregunto si es posible ser derribada por una avalancha de niños ulta azucarados en Simat Torá y todos ríen.

Y todos siguen riendo cuando cuento que en el beit hakneset parezco Peter Sellers en la fiesta inolvidable.  Me pongo de pie y me siento en los momentos equivocados y trato de copiar lo que hace el resto pero elijo mal -me fijo en quien se pone de pie para salir o en quien se sienta porque se le rompió el zapato- . Que espío el majzor de la de al lado para ubicar por donde andan.

Etcétera, etcétera.

La cuestión es que hoy, en mi casa, mientras tomo mate, me pregunto por qué todos ríen menos yo.

13 comentarios leave one →
  1. karina permalink
    octubre 21, 2014 5:19 pm

    Brillante ,insuperable!!!!, como se puede compartir y tener tanto en comun!!!!
    oíste la expresión stress religioso?, me hizo mucha gracias…
    gracias por compartir tu pensamientos, me encantan tus post.

    Me gusta

  2. ithiel permalink
    octubre 21, 2014 6:06 pm

    Judi……..yo no sé de qué o porqué se ríen los demás. Lo que sí puedo asegurarte es que yo me río porque mientras leo lo que nos compartes, voy recordando lo que me sucedió previo-durante y después del jag, lo cual es muuuyyyy parecido a lo que acontece a vos.
    Bien por tu break!!

    Me gusta

  3. Sari hilu permalink
    octubre 21, 2014 7:34 pm

    Hola me encantó lo que escribiste de veras no nos damos cuenta pero somos iguales me rei de mi misma porque me imaginaba en lo mismo gracias

    Me gusta

  4. caty scharf permalink
    octubre 21, 2014 11:06 pm

    verdad que muy simpatico felicidades

    Date: Tue, 21 Oct 2014 16:27:12 +0000 To: catyscharf@hotmail.com

    Me gusta

  5. Andrea permalink
    octubre 22, 2014 2:47 am

    Judi, empezando por la pregunta del mail, del post, acerca de si vale mas lo que hacemos cuando/aunque nos cuesta, o si vale mas lo hecho con gusto, no tengo dudas de que vale mas lo hecho con esfuerzo y cuando nos cuesta. Es como seuda shelishit (y rebiit) del shabat pegadito ha rosh ha shana (y para “jutzla” tambien estos ultimos shabatot): no hay persona en sus cabales con ganas de seguir haciendo hamotzi luego de la 6ta comida awafi. simplemente ver un poco mas de hummus haria a cualquiera volverse loco. Simplemente lo hacemos por Hashem… Al igual que las otras mil cosas intentendibles para el resto de los humanos. Como el “shake it” de los arba minim, como el “picnic” (la suca segun mi empleada domestica),en fin, cuantos ejemplos mas podemos dar?
    Pasa que yo pienso que Hashem se enternece mucho viendonos hacer toda clase de monerias por El. Seguro que tuvo ganas de darte un abrazo cuando el miercoles a la noche prendiste velas diciendo “ner shel shabat”. Es que yo tambien pienso que es demasiado… y es mucha presion, el fatalista “hoy se define TODOOOOO NO GRITES NO TE ENOJES NO HABLES NO MIRES NO ESCUCHES PONE KAVANA NO TE OLVIDES DE PEDIR POR TALTAL TAL TAL TAL Y TAL HACE 500 SEGULOT NO DUERMAS NO RESPIRES, ups, respira, no te mueras, espera.”
    En esos momentos, en donde sentimos la presion y no podemos soportar tanta simja, deberiamos acordarnos de que Hashem nos pide todo esto porque sabe que podemos, y tambien conoce nuestros pensamientos y sentimientos, sabe lo mucho que intentamos,y lo mucho que Lo amamos y necesitamos, sepamos expresarlo para afuera o no.
    Ya ves, Judi, a mi me parece que cada una tiene años y años, no hace falta ser coherente, lo importante de caer es saber levantarse, es no perder la mirada hacia arriba, todo el tiempo. y asi te van a dar ganas de reir, como dice la frase de “peligrosamente no se de donde y puede ser de cualquier lado” SONRIE D-OS TE AMA” jajaja un beso!!! Andre

    Me gusta

    • octubre 22, 2014 7:13 am

      Andre, está bien todo lo que decís, yo también pienso un poco así, pero por el otro lado está el “trabajar a Hashem ve simja” y la idea de que una mitzvá hecha sin alegría no tiene mérito. Veremos veremos y a los 120 lo sabremos…

      besote enorme y no te olvides de que dentro de poco empezamos con la limpieza de pesaj, andá preparando el trapo rejilla y la lavandina 😀

      Me gusta

      • Andrea permalink
        octubre 29, 2014 12:33 pm

        Acabo de chusmear tu twitter y vi que te han llamado “La Carrie Bradshaw religiosa”, nunca tan buena comparación… Estoy en la etapa negadora post jaguim… No quiero pensar en pesaj, siento que lo voy a pasar en Ierushalaim Habnuia… Aca o alla, no me exime de limpiar, no? ufa!

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: