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Volar

mayo 30, 2014
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El viajar es un placer, ya lo dijo Pipo Pescador (sabían que se llama Fisherman?). Pero una cosa es en el auto feo de papá con torta y otra cosa es en un avión encerrados durante doce horas, con niños y panza de siete meses, que a nadie le importa, pi pi pi. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado?

¿Quien soy?

Desde el momento en que se llega al aeropuerto, las filas, el papeleo, los cuestionarios. No se ustedes pero yo siempre que viajo me siento sospechosa. Me increpan de tal manera que dudo realmente de  si hice yo mi equipaje o si alguien me dió un paquete. Empiezo a imaginar como los perros van a seguirme y me voy a quedar a vivir en un aeropuerto como Tom Hanks en La Terminal.

Rayos y Centellas

Después hacemos fila para pasar por la cinta de seguridad. despojándolos de la mitad de lo que llevamos encima, deshaciendo los bolsos que con tanta obsesión armamos para que queden prolijos. Si se te durmió el nene lo tenés que despertar para pasar el cochecito y a la salida de la cinta agarrar todo rápido porque sigue corriendo y hay gente detrás tuyo. Entonces terminas casi desvestida, con una montaña de abrigos encima, arrastrando todo a cuatro manos, y encima te llaman aparte para decirte que tienen que hacerle un test a la mamadera del bebé.

Migraciones Inmigrantes

¡Quiero ser como los pájaros!, ¡atravesar el viento sin documentos!, ¿a quién le importa a dónde voy yo?!, ¿que le cambia a este mundo que yo este en Jerusalem, Buenos Aires o Burundi?. ¿Y qué si me quedo mas de tres meses?, ¿voy a afectar a la economía global?. Menos mal que se escucharon mis quejas y ahora quitaron el papelucho anti-ecológico que había que rellenar y presentar con el pasaporte que ademas de resultar ilegible para las autoridades era una perdida de tiempo.

La Salida de Mitzraim (o el trayecto hacia la puerta de embarque)

Ponen cintas transportadoras sobre las cuales se supone que uno puede ser llevado pero la gente igualmente camina sobre ellas y te atropella. Es que realmente hay que estar en estado físico para recorrer esas distancias, si no haces jogging o spinning llegás con la lengua afuera, si llegás.

Despegar los ojos

Ya te acomodaste, cerrás los ojos y cuando por fin lográs  conciliar el sueño te despiertan con el in-trascendental “¿poyyo o passta?, ¿¿poyyo o passta??, señora, ¿poyyo o passta?…ni pollo ni pasta, ¡¡¡quiero dormir!!!, recién encontré la posición en estos asientos infra-ergonómicos, y ¿me tengo que despertar para tomar esta decisión??.

Y…Nunca Se Sabe.

¿Por qué llevamos tantas cosas? Mi desafío en cada viaje es llevar lo menos posible, y resulta que cada vez llevo mas. Es cierto que la ropa tzanua no son los trapitos que antes no llenaban ni el bolsillo externo de la maleta, pero igualmente, ¿por qué no logramos viajar livianas?, ¿todo tiene que ser un statement de generación pos-guerra?. ¿Cuantos snacks puede llegar a querer tu hijo?,  ¿no te acordás que en el viaje pasado quedó todo sin probar impregnado por el sudor de una banana?, ¿es tan difícil imaginar que no estamos condenados a aterrizar de emergencia en una isla del índico sin comida casher?. Igualmente brindo por las precavidas que llevan tortilla de papas envuelta en papel de aluminio, el pedido de comida especial siempre puede fallar, y cuando algo puede fallar, falla.

El viajar es un placer tal vez para los que viajan en primera clase, para el resto el viaje en avión es un mal necesario.

2 comentarios leave one →
  1. Aldana permalink
    junio 8, 2014 12:10 am

    Caro te entiendo y siempre me pasa lo mismo. El que me ve en un Aeropuerto debe pensar que estoy loca! Les grito a mis hijos qu no se alejen cada 5 segundos con montañas de bártulos en las manos y como siempre la guitarra de mi marido al hombre porque el lleva la otra guitarra al hombre jaja! Pero que lindo es viajar! Un beso

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    • junio 8, 2014 3:11 pm

      Si, Aldana, a pesar de todo la verdad es que amamos viajar…pero como todo, tiene su precio (en dólares y en dolores)
      Lo de las guitarras te entiendo…nada fácil la vida del músico!! Yo he viajado con un baúl de 25 kilos para mi teclado, sin hombre ni hombro!! 🙂

      Enviado desde mi BlackBerry de Personal (http://www.personal.com.ar/)

      Me gusta

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