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La aventura de Pe. Rescate emotivo.

febrero 25, 2014
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Hoy me levanté decidida a deshacerme de una vez por todas de los cuatro kilos de manuscritos que guardo desde hace veinte años, cuando todavía soñaba con ser poeta. La historia de esa caja la conté hace varios años en este post, y desde entonces no había vuelto a pensar mucho en ese tema.

Con mi nuevo espíritu minimalista, y con la idea de llegar a pesaj totalmente liberada de las cadenas que me atan al pasado la basura acumulada en mi casa, repetí en mi cabeza una y otra vez las palabras de la rabanit Iememia Mizraji diciendo que  las cosas que uno no usa terminan usándolo a uno.

Como decía, hoy decidí inaugurar el depósito de cosas a quemar en srefat jametz. Mientras  subía la escalera de pintor para buscar la caja me reí sola al imaginarme la cara de mis vecinos al verme llegar con semejante papelerío a la fogata que se hace cada erev pesaj en la parte trasera de mi edificio .

Me imaginé que esta vez no sería posible disimular, como el año pasado al tirar un papelito doblado en cuatro, así que supe que haría lo que hago cuando tengo que pasar desapercibida: exagerar y ponerme en evidencia. Tiraría de a uno y con gesto teatral los papeles al fuego entre panes y fideos. Hasta quizá me atrevería a exclamar “ardan en el infierno”, total mis vecinos no entienden castellano.

Estaba muy segura.

Hasta que se me ocurrió abrir la caja “por última vez”. Sólo ver esos papeluchos avejentados y holamividadondeestuvierontodoestetiempo.

Pasé un buen rato leyendo y recordando las situaciones que originaron esos escritos. Lo disfruté, aunque perdí el tiempo que debería haber utilizado para hacer una sopa de pollo. Me asombré ante las diferencias entre aquella adolescente que fui y la mujer que soy, pero también me reconocí en sus palabras.

Ya no sé si quiero puedo deshacerme de esos manuscritos. Una cosa es tirar un sweater de H&M fabricado en china y otra muy distinta es tirar el poema de una joven que escribía en una máquina remington a la que se le trababa la mayúscula.

Ya no sé si puedo quiero tirar esas cartas nunca enviadas. Esas notas humorísticas firmadas por “Marta de marte”. El cuento del chico que sube en ascensor y baja tirándose por la ventana. Si bien ya no soy aquella joven que escribía sentada en el piso de su habitación, me cuesta desprenderme de las cosas que me ayudaron a convertirme en quien soy hoy.

No puedo tomar esa decisión. Sé que voy a cambiar de parecer una y otra vez y después volver a arrepentirme. Por un lado quisiera ahorrarle trabajo a quien tenga que desprenderse de mis cosas a los 120 años, por el otro creo que la persona que fui está allí más que en ningún otro lado.

Como yo no sé qué hacer, decidan ustedes, por favor. Lo dejo a votación.

Mi ideal sería reducir mis pertenencias al punto de conservar sólo lo esencial. Lo que habría que decidir es si es esencial para mí guardar estos papeles amarillentos.

Yo haré lo que diga la mayoría. Decidan ustedes si este erev pesaj reduciré a cenizas esos escritos adolescentes o si una vez más, cerraré la caja y la guardaré en el fondo de mi corazón mi placard.

17 comentarios leave one →
  1. Cinthia permalink
    febrero 25, 2014 12:07 pm

    quiero ser tu amiga y que me invites a tomar cafe y a leer todo lo que hay escrito ahi. No lo tires digan lo que digan

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  2. febrero 25, 2014 12:38 pm

    No los tires Judi, es tu historia.

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  3. Yani permalink
    febrero 25, 2014 1:15 pm

    regalámelos a mi

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  4. febrero 25, 2014 1:19 pm

    no lo tireeeeeeeeeees

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  5. Ester permalink
    febrero 25, 2014 5:06 pm

    Mi voto: guardalo, conservalo, no lo tires. Lo maximo podes acomodarlo para que ocupe menos lugar….. es la opcion mejor. Te entiendo porque a veces me cuesta tirar. Pero en esto que planteas, ni se te ocurra !!!!!!!!

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  6. ithiel permalink
    febrero 25, 2014 6:24 pm

    Queridísima Judi, si tu deseo es conservarlos: adelante! Por donde yo veo esos escritos no han refrenado tu crecimiento y como bien dices formaron parte de el.
    ¿Ya escribiste un libro de ellos?¿No deseas hacerlo?Bien lo que quieras……sin embargo también mi voto es porque los conserves. Y aún así podrás también tener un estilo minimalista en casa.

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  7. Amalia permalink
    febrero 25, 2014 7:35 pm

    He hecho trampa: he votado dos veces que los guardes. Jejé

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  8. sonita permalink
    febrero 25, 2014 8:47 pm

    eh… me parece que ya nos estás dando una pista en el título y además nos estás haciendo propaganda el día mismo de las votaciones (¿dónde se vio?) mostrándonos la foto. ¿quién va a ser el cruel que te diga tirarlos? si cada uno los siente suyos… esto está cantado, señoras y señores!!

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  9. sonita permalink
    febrero 25, 2014 8:48 pm

    ademas si los guardas te ahorras un post el año que viene y probablemente todos los que le sigan… ¿te crees que no me di cuenta?

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  10. Amalia permalink
    febrero 25, 2014 8:51 pm

    Que dice mi amiga Carmen, q los escanees y nos los mandes. Que luego los quemes si quieres y así cumples los dos objetivos: darte el gustazo de quemarlos y conservarlos

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  11. Leila permalink
    febrero 26, 2014 12:52 am

    AYY!! Judi!! por favor!! cómo se te ocurre semejante pregunta?? Obviamente NO los tires. Guardalos tal cual como estan. No hay nada más hermoso que sacar esa caja vieja y revivirse a uno mismo. Yo lo hago esporádicamente y después me quedo con ese raro gusto de no saber si estuve perdiendo el tiempo o ganándolo más que nunca. Y te cuento algo: tire mis fotos viejas, esas de shorcitos y muscculosas abrazada a mis queridos amigos y amigas de siempre, esas que reflejaban mi dulce adolescencia que no adolecí, cuando creía que no era tzanua tenerlas… Me arrepiento completamente. Preferiría tenerlas arriba de todo en algún placard, aún cuando no los mirase nunca…
    Una vez que se tiran, es imposible recuperarlas.
    Beso!

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  12. Ana permalink
    febrero 26, 2014 1:51 am

    Hola Judi! Hace mucho que te leo y es la primera vez que te contesto (a instancias de mis hijas que son respondedoras compulsivas). Disiento con los comentarios anteriores, TIRÁ esos papeles. Ya no sos esa jovencita, esos textos son lo que fuiste y te siguen atrapando en la telaraña del pasado. Tirá para sentirte más liviana. Tiré y sigo tirando mucho en vida para quedarme con lo esencial, que como define la RAE (Real Academia…) “esencial.
    (Del lat. essentiālis).
    1. adj. Perteneciente o relativo a la esencia. El alma es parte esencial del hombre.”

    Voto para TIRALAS!
    Beso!

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  13. mica permalink
    febrero 26, 2014 2:49 am

    yo los escanearía y los tiraría. el lugar es fundamental!!! ; )

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  14. Andre permalink
    febrero 26, 2014 3:04 am

    Me arriesgo a ser polémica: tira esos papeles, Judi. Mi bandera dice “basta de regodearse en la teshuba”. Esto es, tirarlos con dignidad, sin hacer gran espamento. Cuando los vuelvas a buscar y recuerdes que ya no están, podrás ver todo lo que ganaste en este tiempo, y cómo te las ingeniaste para desarrollar tu virtud (que sin dudas es la escritura) con un touch de Tora. No hace falta mirarlos una y otra vez recordado lo que podríamos haber sido… Para qué tentar al ietzer? Te lo digo habiendo borrado casi todas mis canciones cantadas con hombres, recitales que fueron lo más cercano que tuve a la fama, en fin. Años de historia que no necesito recordar a cada rato, porque siempre estarán guardadas en mi memoria…
    Me extendi mucho pero me explique? No necesitas esos cuentos para saberte poeta, y no vale la pena ir a buscar al nisaion. He dicho! Se aceptan tomates y patadas voladoras!!

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  15. febrero 26, 2014 5:45 am

    ¡Hola a todas!

    ¡Explotan las urnas! 😀

    La encuesta habla por sí sola, no creo que a esta altura ya pueda cambiar la tendencia, sin embargo los argumentos que sostienen que la opción sería tirar esos papeles son contundentes y me hacen pensar que yo también hubiese votado por tirarlos si no fuesen míos.

    Algo que me arrepiento de no haber dicho en el post y que quizá hubiese equilibrado la cosa (traté de ser equitativa en los argumentos a favor y en contra) es que esos papeles van a terminar en la basura. Si no es ahora (me comprometí a hacer lo que decidiese la mayoría y lo sostengo :D) será dentro de 76 años, cuando a algún hijo o nieto le toque el trabajo de deshacerse de mis cosas.

    Las quiero a todas (de una manera muy virtual y real a la vez, la tecnología a inaugurado sentimientos)

    PD: En otro orden de cosas… busco agente literario que quiera recopilar unos jeroglíficos indescifrables y transformarlos en un libro. 😀

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    • ithiel permalink
      febrero 28, 2014 12:00 am

      Hey Judi! Me dijo una de mis hermanas que te preguntara si también ella podía votar. Y algo que no escribí fue precisamente que no sabes si a tus nietos les encantaría ver tus manuscritos.
      Que tengamos un shabath shalom!!!!!

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  16. Miriam Bruckman permalink
    marzo 9, 2014 11:20 pm

    Hola Judi!
    Quiero leer el cuento del chico que sube por ascensor y baja tirándose por la por la ventana.
    No tires nada, después de todo viajaron con vos miles de kilómetros a Ierushalaim, no?
    Pesan sameaj!
    Besos.

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