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Señora, diga cuarenta y cuatro.

octubre 30, 2013

La edad. Ay.

A los diez queremos tener quince, a los quince veinte y a partir de entonces queremos volver el tiempo atrás. A los cincuenta daríamos cualquier cosa por tener nuevamente treinta.

Llega un momento en el que, aunque nos hagamos las distraídas, el universo se ocupa de recordarnos que ya no somos tan jóvenes. Señora, nos llaman en la calle. Una pata de gallo o un pelo en la barbilla aparecen para acusarnos.

Es en ese mismo instante en el que deberíamos dejar de llevar en la billetera el carnet de estudiante. Pero no.

No nos resignamos. El mejor halago que nos pueden hacer es decirnos que no parecemos de nuestra edad. A los cuarenta empezamos a abusar del push up y a los cuarenta y cinco tímidamente nos embarcamos en el camino de las cirugías estéticas, pensando que nosotras sí vamos a quedar divinas y no que vamos a terminar convertidas en los monstruos sin rostro del country club.

Nos preocupa el paso del tiempo y al ocuparnos de eso lo desperdiciamos. Pregúntense para qué están usando sus días. ¿Para buscar tutoriales que explican cómo maquillarse los ojos ahumados? ¿hojeando revistas para copiar un peinado que les quite algunos años?

A mí me gustaría usarlos para cambiar algo.  Basta de crisis de la mediana edad. Mejor hagamos la revolución de la mediana edad. Dejemos de luchar contra el envejecimiento. Después de todo esa es una lucha perdida. Los días van a seguir pasando y nuestros huesos no van a poder evitarlo.

En cambio propongo que empecemos a decir con orgullo cuarenta y cuatro. Basta de disculparnos por nuestra edad y explicar que internamente nos sentimos de veintitantos. Dejemos de intentar borrar las huellas del tiempo y en cambio seamos nosotras las que dejemos huella a nuestro paso.

Demostremos que la mediana edad es interesante. Que se generan cosas que no podríamos haber hecho antes. Que sabemos más y que nos equivocamos menos. La juventud está sobrevalorada, y es nuestra culpa porque compartimos ropa con nuestras hijas adolescentes en vez de demostrar que lo vivido nos ha hecho comprender mejor el mundo en el que habitamos. Que la experiencia sirve y que sabemos algunas cosas más que hace diez años.

Dicen que después de cierta edad uno tiene la cara que se merece. La revolución sería permitir que nuestro rostro trasmita todo lo vivido sin intentar disfrazarlo. La revolución sería hacerse cargo.

15 comentarios leave one →
  1. coty permalink
    octubre 30, 2013 8:30 pm

    totalmente de acuerdo. despues de tener 25 años e ir avanzando en el calendario, cuando se acercaba mi cumpleaños pensaba “uy ya treinta…. pero!! hice esto, aquello, lo otro, me case, empece a tener hijos….” y mas que deprimirme me llenaba de orgullo viendo lo productivos que habian sido esos años!
    y aunque es cierto que a ojos de algunas personas se pueda pensar que uno lleva casi 10 años entre barrigas, lactancias, pañales, torres de ropa, kilos de verduras, bandejas, ollas, cientos de veces de recoger juguetes y otros cientos de limpiar suelos, cuando se pone todo en persepectiva, que esas son las pequeñas piedrecitas del camino que lleva a construir una casa, un hogar, y donde tu familia crece, pues todo adquiere otra dimension, y creo que en eso debemos enfocarnos…. para que despues de 120 años pensemos “uy, cuanto hice todo este tiempo, corriendo a mil por hora…. pero que satisfaccion!!!
    besos a todas!

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  2. carina milewich permalink
    octubre 31, 2013 12:55 am

    es haci yo cuando cumpli cuarenta me vajonie un poco pero tengo amigas que me levantaron enseguida y a mis 41 gane tantas cosas que a los 20 no tenia

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  3. vane permalink
    octubre 31, 2013 12:38 pm

    No se si se puede pero si no se enojan las autoras blogueras, quiero decir: no solo me encanto el blog sino qye tambien me encanto el comentario de Coty.. Un excelente complemento al blog.
    Tengo 30 y no 44 todavia pero asi y todo empiezan a rondar todas estas cosas x la cabeza de una y es lindo pensar en lo que una hace cotidianamente: tan rutinario y comun pero a su vez tan trascedental.
    Beezrat Hashem que tooodas lleguemos no solo a los 44 sino hasta los 120 anos y contentas con todo lo que hemos hecho. Beso a todas!

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    • octubre 31, 2013 6:45 pm

      Vane, ¿cómo nos vamos a enojar? Esa es la idea, que los post se completen en los comentarios. Igual a Coty ya la consideramos una bloguera más… sus comentarios siempre son legendarios.
      beso

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  4. vero permalink
    octubre 31, 2013 8:37 pm

    Me encanto el mensaje!!!

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  5. Miriam Bruckman permalink
    octubre 31, 2013 10:06 pm

    Que buen post! Siempre les pido a mis amigas que si alguna vez me opero la cara y me parezco a Chuqui, me claven una estaca en la espalda y me maten bien.
    Nada de dejarme herida y tener que verme al espejo.
    Besos!

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  6. Denise permalink
    noviembre 1, 2013 1:19 pm

    Muy identificada con tu post Vale, no se por que, muy bueno todo.
    Darle sentido al paso del tiempo, siendo nosotras y como aporté lo de Coty increíble. Todo Vale!!
    Muchas gracias, las felicito a todas!
    Denise

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    • noviembre 3, 2013 7:14 am

      Ja ja, “no sé por qué” ¿será porque somos de la misma generación?

      Besote

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  7. Judith permalink
    noviembre 2, 2013 9:38 pm

    Maravilloso el post, les cuento que yo ya voy בע”ה hacia los 47 y al leer el post me acorde una nota que escribí hace unos años y la quiero compartir con ustedes!
    http://www.tora.org.ar/contenido.asp?imprimir=1&idcontenido=2354
    Cariños

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    • Dalia permalink
      noviembre 3, 2013 1:25 am

      ¡Me encantó tu artículo Judith!!

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    • noviembre 3, 2013 7:13 am

      Muy linda nota, Judith. Contanos dónde podemos leerte ¿escribís ahora en algún lado?

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      • Judith permalink
        noviembre 3, 2013 7:21 am

        Gracias! Hay unos textos en jabad.org y en la revista jabad magazine, pero hace mucho que no escribo!!
        Disfruto leyendo lo que magistralmente escriben ustedes. Gracias nuevamente

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  8. noviembre 5, 2013 2:13 am

    jajaja, me hizo reir mucho mi amiga Miri Brukman. Todo lo que dicen es tal cual….pero yo igual sigo el consejito de mi mamá que ya tiene 80 y está de cabeza ,como si tuviera 30 y fisicamente como si tuviera 60 muy bien llevados.El consejo es este: todos los días al arreglarse en el espejo, decirse a si misma ” tengo 32, tengo unos hermosos 32 años y sé muchas cosas más de lo que una sabe a los 32.este espejo funciona mal, porque yo tengo 32…escucharon células, mùsculos, neuronas, tendones….dije 32!obedezcan!”….jajajja, y le funciona!no es una genia mi madre?cariños a todas.

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  9. noviembre 5, 2013 2:26 am

    ….tengo algo mas que decir: nunca olvidarè el shock electro-nervioso que sufrí la primera vez que me dijeron….”señora”…..uliiiiii!!!!fue tremendo! mezcla de indignación, verguenza, actitud “está todo bien, aca no pasó nada” y ganas de zamparle un buen zopapo a quien me pasó a la lista de “no tan jovencita” en una sola maniobra…..INOLVIDABLE….pero ya lo superé.

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