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Día 38. Lo que quedó en el tintero.

septiembre 12, 2013

Durante el tiempo que llevo compartiendo el desafío, tuve que decidir cada día por qué camino agarrar. No podía andar contando cada detalle. ¿Se imaginan?

9.30: Se me colgó la computadora por décima cuarta vez en el día, respiré profundo y conté hasta diez.

9.46: Se me colgó la computadora por décima quinta vez en el día, respiré profundo y le estampé un martillazo.

Es verdad que las elecciones fueron mías, pero algunos días sentí que lo que de verdad sucedía, no lo contaba.  Así que hoy comparto una especie de backstage. Un poco de lo que quedó en el tintero.

Día 0: Estaba fresquita como una lechuga, con todas las pilas puestas. Acababa de proponerme trabajar en los tres clásicos de Elul y ¡zas! esa misma noche en el shiur de Ruth Shira, lo primero que se dice es que la manera de hacer teshuvá es corrigiendo los pensamientos negativos. Fue un jidush para mí y sentí que me hubiese encantado trabajar por ese lado. Me desalenté un poco, lo sentí como un mal presagio. Al regresar a casa leí los comentarios que habían dejado en el post y me di cuenta de que no había marcha atrás. Ustedes se lo habían tomado en serio. Así que desde el primer día, (más los días en los que quise abandonar y recurrí a los comentarios -y a los mails que me mandaban- para darme ánimo) el desafío se lo debo a ustedes.

Día 2: Me animé a embarcarme en el desafío porque pensé que en rosh jodesh mi hija comenzaba el gan y eso me iba a dejar unas horas de vida libres. Me equivoqué y ese día me enteré que todavía me faltaba una semana con la niña en casa. Escribí medio post despotricando contra mi suerte, pero después me arrepentí, conseguí metapelet y fue uno de los mejores días del mes.

Día 4: Ese erev shabat me divertí muchísimo sacando las fotos de las compras de erev shabat. Lamenté perderme la mejor de todas: la de un hombre cargado de bolsas, un ramo de flores enorme y cinco globos plateados que pasó corriendo como un rayo. Desde ese día salí siempre con la cámara en la cartera.

Día 7: Esa noche había ido a nadar y me había olvidado las alcaparras antiparras. Se ve que el agua tenía mucho cloro, porque volví a mi casa sin poder ver nada. Ese post lo escribí a ciegas. Cuando me desperté a la mañana siguiente descubrí que había puesto un título más feo que que se te corte un estornudo (la posición de la cabeza). Mejor hubiese estado “la chica chicata”.

Día 9: Este post (y su segunda parte) fueron de los que más me movilizaron. Tuve muchas dudas después de publicarlo. Me pregunté si no estaba dañando a alguien sin darme cuenta (a pesar de no haberme inspirado en nadie en particular). Lo hablé con varias personas. La respuesta que más me sirvió fue la de una amiga que me contó que apenas empezó a leer pensó que el post hablaba de ella, pero enseguida se dio cuenta de que no era así, y que si se sentía identificada, era porque reconocía cosas que debía cambiar de sí misma.

Día 14: Allí conté que me comí una saludable ensalada de tofu. Al día siguiente una amiga me mandó un mail avisándome que el tofu no tiene nada de bueno. Hice un pequeño research y me di cuenta de que me habían engañado. El tofu es un rashá disfrazado de tzadik.

Día 17: De todas las recetas que subí ese día, hubo tres que no hice: La del róbalo, porque no conseguí antiparras alcaparras. La torta de manzanas, porque mis invitados me dijeron que traían postres y el leicaj, porque cuando anoté la receta, en lugar de escribir 3/4 kilos de harina, anoté 3/4 vaso y salió un brebaje deforme que rebalsó, se quemó y desafió todas las leyes de la física.

Día 21: Ese día, en el supermercado, al sacar la foto en la caja, no reconocí que los carritos pertenecían a la hija de una conocida del barrio, que al día siguiente me llamó para preguntarme por qué le saqué una foto a sus compras. No fue fácil explicarle.  A esta altura ya no sabía si contaba para vivir o vivía para contar.

Día 23: Como estaba tan agotada ese día, dejé muchos detalles afuera. Por ejemplo, no conté la siata dishmaia que tuve cuando cinco minutos antes de salir de casa, me llamó una amiga por otro tema y en la charla se dio cuenta de que también ella necesitaba retirar sus máscaras, así que fuimos juntas. Como vive a dos cuadras del lugar en donde se entregaban, parte de la larga espera la hicimos en su casa. También creo que salí en TV, porque había periodistas trasmitiendo en vivo y yo no me di cuenta y pasé por cámara. Un saludo para todos los que me conocen.

Día 29: Mi hija tenía fiebre, el día fue un loquero y yo sólo necesitaba silencio. En un prinicipio iba a poner esta poesía a modo de disculpas

Perdón pero no tuve tiempo
de perderme entre palabras
y formar sendas profundas
sólo entrego este garabato
apresurado
y sepan
que no es mi culpa
no hay tiempo
parece que todo el planeta
me necesita
no sé para qué
les cuento
las veces que me detuve
entre decir esto y aquello
justo al revés
de lo que necesito
que es detenerme y pensar
en quién quería ser yo
antes de convertirme en esto
por eso vine a excusarme
confirmar mi ausencia en este día
justificada por la rutina
absurda que hoy me absorbe
así que digan de mí
pobrecita
su vida triste la estorba
mientras yo lloro
yo lloro
porque hoy yo no
ya no llego.

Día 30: Busqué como loca un link que quería poner en este post. Recordé que se lo había mandado por mail a Andi hace un tiempo, así que lo busqué allí, me entretuve leyendo nuestros mails viejos, me divertí, pero no lo encontré. Ayer alguien lo subió a twitter: ¿Después de ver esto cómo te sientes? ¿grande o pequeño?

6 comentarios leave one →
  1. LEAH BENDAHAN permalink
    septiembre 12, 2013 5:04 pm

    JUDI FUE TODO FANTASTICO Y NO ES AMABILIDAD TE LO DIGO DE TODO CORAZON,TU ESFUERZO FUE PRODUCTIVO PARA TI Y TODAS LAS QUE SEGUIMPOS A LAS ESTRAÑAS ,YO EN PARTICULAR ME SENTI ACOMPAÑADA Y COMPROMETIDA ,QUE TENGAS TU Y TU FAMILIA TODO LO BUENO ,LEAH

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    • septiembre 13, 2013 12:42 pm

      Leah, yo también me sentí muy acompañada por ustedes.
      que tengas un tzom kal y gmar jatimá tová

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  2. ithiel permalink
    septiembre 12, 2013 5:29 pm

    Querida Judi, gracias por escribir tus “otras batallas”.
    Lástima que no te vi en la TV!!!. ¿Por supuesto que le dijiste a la dueña de los carritos que ya es famosa verdad?

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  3. ithiel permalink
    septiembre 12, 2013 5:30 pm

    Je, je , je, je.

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  4. Karina permalink
    septiembre 12, 2013 5:33 pm

    Me encanta lo que estas haciendo, anda pensando en un libro …sos brillante, el postre de manzanas lo hice yo, y quedo perfecto (use una avena extrafina y puse algo mas de aceite!!!)
    un abrazo desde Argentina.

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