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Día 36. El balance. Parte II

septiembre 11, 2013

Creo que la época en la que me sentí más espiritual fue una de las etapas menos inspirada de mi vida. Eso si, andaba con todo el merchandising místico que me avalaba: las chancletas, el sahumerio, y los pañuelos indios al cuello.

Por eso hoy soy mucho más cautelosa y desconfío de esos sentimientos ensalzados. Sin embargo (y a pesar de andar con todo el antimerchandising encima) he podido vislumbrar un poquito de luz que intenta asomarse por sobre mi línea de horizonte.

Quizá sólo sean cosas de Elul. O quizás no -porque ya estamos en Tishrei- y sea una señal para indicar que se puede seguir eluleando todo el año.

Nuevamente, en porcentajes arbitrarios, el balance de los resultados de este desafío.

Alejarme de los comportamientos tóxicos: 92%

A la pájara loca que me habita en la cabeza, la dejé hablando sola. Un día me di cuenta de que podía distinguir claramente su voz cuando ella me hablaba, blaba, blaba, y darme cuenta de que su voz no es la mía. Así que no le dí más bolilla. Desde entonces la ignoro. No la alimento más (se comía mi alegría, mis sueños, mi vínculo con Hashem y de postre mi tiempo). Ahora mismo la escucho, que graciosa ella, con su voz de Ludovica loca, tratando de hacerme creer que sería mejor darme por vencida frente a este párrafo que me está costando un perú escribir e ir a chequear -por décima vez- a ver si llegó algún mail que me cambie la vida nuevo.

Restarle importancia a lo material: 76%

Sacando un conejo de la galera, digo que este tema tiene mucho que ver con el recato. Querer tener -en muchos aspectos- es querer mostrar. Y lo digo justo yo, que no creo en la privacidad (pero si creo en una manera tzanúa de mostrar).

El tema es qué queremos tener para mostrar. Hay gente que te hace un tour habitación por habitación apenas entrás a su casa (“esta es la cocina, este es el baño”). Gente que se tunea un Peugeot y va con la música a todo volumen para llamar la atención. Gente que anda con el Nike fosforescente en la remera.

No me interesa que me interesen las cosas materiales. Prefiero las ideas, las emociones, las relaciones humanas. Pero tampoco puedo negar que la fuerza de la publicidad del materialismo es enorme.

Entonces, el esfuerzo que hice fue para no dejarme engañar atrapar por todas esas fuerzas poderosas. Algún cínico podrá alegar que hablo de puro resentida. Que digo esto porque no tengo un mayordomo para dejar a cargo de ningún chalet en Ibiza. Yo le contestaría que acabo de regresar de visitar la tumba de mi madre a´h, y que no recuerdo qué marca de reloj usaba, pero de lo que sí me acordé, es que en sus últimos días, cuando la enfermedad la estaba consumiendo, ella señaló todo lo que la rodeaba y negó con la cabeza, luego señaló el sefer tehilim y dijo “sólo necesito esto”.

Tefilá: 94%

Definamos la palabra éxito: Una señora de su casa que se pierde limpiando el suelo y de golpe recuerda que puede mirar al cielo.

Sin duda alguna, minjá fue la estrella del desafío. No sólo porque desde ahora cumplo con una mitzvá más, sino que una tefilá a la tarde me ofrece la oportunidad de hacer un restart en la mitad del día. No importa cómo haya venido la casa cosa. Parar la pelota y levantar la mirada permite repensar la jugada.

Tzedaká: 18%

Este tema fue un fracaso aprendizaje, por decirlo de alguna manera. Seguramente el trabajo estuvo mal planteado. Tendría que haberme propuesto aumentar mi tzedaká y no quedarme esperando a que tocasen a mi puerta. Igual puedo interpretar lo que Hashem está tratando de enseñarme, porque es imposible increíble que tan pocos recolectores hayan venido a mi puerta en el mes en el que el todas las instituciones piden tzedaká porque la gente anda con los bolsillos generosos.

¿Qué tengo que aprender de esto. Podría ser a salir a buscar las oportunidades y no quedarse esperando a que sucedan. Ir en busca de los sueños:

4 comentarios leave one →
  1. ithiel permalink
    septiembre 11, 2013 3:02 pm

    B”H Judi: Balance positivo!!

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    • septiembre 11, 2013 5:04 pm

      si, iupi!
      Igual, me esforcé en tener una mirada positiva, como sugirió Coty uno de los primeros días.

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  2. Dalia permalink
    septiembre 11, 2013 5:38 pm

    Judi, en principio no puedo creer que ya haya llegado el momento del balance… ¡pasó muy rápido todo este tiempo! Te felicito por haber tenido al día el diario, que debe haber sido muuy difícil! Yo también estuve al día, leyendote, y un poco sentí mío cada desafío tuyo (esto le debe haber pasado a todas las lectoras!) así que Hashem debe estar feliz de todos vuestros/nuestros logros.
    Al márgen del post te queria decir que me encantó lo que armaste de “Tips para el ayuno”. Me recomendaron ese libro pero todavía no lo tengo… aunque no sé si quiero tenerlo…
    ¡Vivan los alfajores! ¡Viva!

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    • septiembre 13, 2013 12:46 pm

      Me encanta que hayas usado el plural, porque yo siento que compartí cada paso con ustedes
      y, si… vivan los sucesso!
      besote

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