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Día 14. Metiéndome en problemas.

agosto 20, 2013

“Eres el promedio de las cinco personas con las que pasas más tiempo”

Jim Rohn

Si me hubiesen dado 1$ por cada vez que en estos últimos días escuché la palabra “tóxica” en este momento tendría 7$.

Desde que publiqué este post refiriéndome a ciertas conductas tóxicas, recibí dos mails con el asunto: “¿yo soy tóxica?”, uno con un comentario sarcástico -ahora que no te juntás con gente tóxica- y otro preguntando “¿alguna soy yo?”. Más tres amigas que me sugirieron que el post era (por lo menos) polémico ya que gente cercana podía sentirse identificada.

Para complicar la cosa, las coincidencias no existen por pura coincidencia el post salió publicado al día siguiente de una inspiradora cena con tres amigas (miren que hermoso el jardín del eden patio del restaurante en el que comimos).

patio

Comí ensalada de tofu. Pongo a mis amigas de testigos que no abandoné la dieta saludable

.

Estas tres amigas tienen una influencia altamente positiva en mi vida. Es decir, son lo más lejano al tipo de personas a las que me referí aquel día. Así que cuando una de ellas me confesó que tuvo la duda de si yo me había inspirado en nuestro encuentro para escribir el post, me convencí de que era necesario no aclares que oscurece aclarar las cosas.

No, no me inspiré en ellas ni en ninguna de ustedes, amigas. Es hora de que se entienda que para expresar una idea me tomo ciertas licencias poéticas, como exagerar o adornar una anécdota. En ese caso simplemente evoqué algunas experiencias traumáticas pasadas, interpreté algunos mecanismos propios y recordé datos de este maravilloso libro de la Dr. Miriam Adahan.

miriam

.

Ahora puedo seguir hablando de partes tóxicas sin que nadie se sienta aludido ¿verdad? Si alguien se reconoce mínimamente en alguna de estas sátiras, sepan que si me torturasen para que confiese tuviese que decir en quién me basé para escribir, diría que en una sola persona y esa persona soy yo.

Entonces cuidado, porque si nos metemos en el medio de todo, corremos el riesgo de convertirnos en…

La reina de Saba

La reina de Saba es prima lejana del ombligo del mundo, con la diferencia de que es capaz de hacer grandes sacrificios en busca del honor. Ella se siente la reina y el resto está ahí para rendirle pleitesía. Impone su voluntad imperceptiblemente, descalificando a los demás con una sonrisa y sólo se involucra en situaciones en donde va a lograr ser el centro de atención.

¿Vamos a jugar al bowling? Proponemos nosotras.

¿Al bowling? –responde la reina de Saba, que es de las que agarran la bola con las dos manos- ¡que aburrido! ya nadie juega al bowling, es de otra época.

Pero a mí me encanta –se atreve a desafiarla alguna valiente.

No, no, mejor vengan a cenar a casa así prueban “mi” sushi, que me sale increíble.

La reina de saba no te deja destacar en nada. Si a vos te pasó algo, a ella le pasó lo mismo pero mejor. Es tan competitiva que si contamos que a nuestro hijo le tuvimos que poner anteojos, ella te interrumpe para contar que el suyo está a punto de la ceguera.

La demandante

La demandante no sabe cómo arreglárselas sola  pero sabe cómo inspirar lástima. Misteriosamente la terminamos sirviendo. Ella pide pide y pide y a nosotras nos cuesta decirle que no. -¿Me acompañás?, sola no puedo. -¿Me ayudás?, no sé cómo se hace. -¿Me avisás?, tengo miedo de olvidarme.

Manda un mail preguntando un dato que se puede encontrar en google y se lo terminamos buscando nosotras para no hacerla sentir mal. Los demás cubrimos sus necesidades, ya sean emocionales o prácticas. Eso si, es muy agradecida. Siempre se despide haciéndote saber que le salvaste la vida.

-¿Dónde estás? -Te pregunta por celular.

Salí de la peluquería, ahora voy para el super –contestamos apuradas.

¿Fuiste a la peluquería? –dice con voz quejosa- ay… ¿con quién fuiste? ¿por qué no me avistaste?

Fui sola, no sé…

-¡Qué pena! yo también tengo que mandar mi peluca y no me dan ganas de de ir hasta allá… ya que vas al supermercado ¿me comprás mermelada?

Dale ¿de que gusto?

Zarzamora

mmm… no tienen ¿quéres otro?

¡¡¡Me muero sin mi mermelada!! ¿qué podemos hacer? –nos involucra en su necesidad- ¿sabés en donde tienen? En la naturista que queda a tres cuadras.

-Pero

Porfis porfis, gracias, me salvaste la vida.

La criticona

La criticona tiene la lengua más filosa que un cuchillo tramontina. Nada le viene bien. Na-da. Vive en una siberia emocional, trivializando los problemas ajenos e imaginando las soluciones que ella hubiese puesto en práctica. Las cosas siempre pasan porque “te las buscaste” y ella no se calla nada porque “hay que ser honesta”. En realidad es cruel y arrogante. Hasta sus halagos son insultos encubiertos.

Ya no estás tan gorda ¿no? –nos incrimina a tres semanas del parto.

Y.. estoy tratando de adelgazar –contestamos tratando de no largarnos a llorar.

-Porque la vez pasada tardaste ocho meses, no vayas a tardar tanto.

-Es que aumento mucho en los embarazos

-Y si, si no te cuidás para nada -nos acusa.

Perdoname -tratamos de huir despavoridas- me tengo que ir, es hora de darle de comer al bebé

-¿¿¡¡Todavía lo estás amamantando??!!

Para la criticona, lo que hacen los demás siempre está mal. Piensa que las cosas son fáciles y que ella las haría mejor. Por supuesto no las hace porque no valen la pena. Si tiene una amiga psicóloga le dice que la psicología no sirve para nada. Si una amiga está haciendo un doctorado, le avisa que está perdiendo el tiempo porque no hay puestos de trabajo. Si tiene una amiga escritora me pregunta para qué me ando ocupando de estas pavadas.

9 comentarios leave one →
  1. Amalia permalink
    agosto 20, 2013 1:32 pm

    ¡ Fantásticas reflexiones para Elul !
    Pero, para mi misma…. Porque ¿ quién no tiene un poco de cada una de esas personalidades ? Esas son las conductas que vemos en los demás y que tanto nos molestan, pero que – en mayor o menor grado – también practicamos cada uno de nosotros. Cuando te pregunten, podrías decir: ” Sí. Lo digo para mi, pero también para ti. Eso es Elul, o ¿ qué te creías ? ”
    Gracias por ayudarnos a vernos sin maquillaje.
    ¡ Ánimo Judi !

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    • agosto 20, 2013 1:42 pm

      ¡Exacto, Amalia! Gracias. Me alegra que se entienda que más que nada estoy hablando de mí misma. Quien necesite tomar algo de lo que digo, adelante, quien no, que se ría de mis chistes malos.

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      • Jazz permalink
        agosto 20, 2013 2:10 pm

        Judi, Judi, Judi… Creo que desde primera hora se entendió el primer día; por eso te dí las gracias por recordarme como tareíta para este Elul a lo que llamé la multitud de ‘okupas’ que llevo adentro. Dale, pues! Hasta cubrir las treinta personalidades tóxicas de las que habló la Dra. Lillian Glass hace años, aún quedan unas cuantitas! Gracias por no hacer drama más que con lo que tiene que hacerse (el episodio de la hormiga, por ejemplo:Qué tremendo que siendo de lugares tan diferentes, a todas nos pase lo mismito… Va a ser verdad el que estamos hechos del mismitito barro, o no?) Como dice un personajillo de comic: ‘Amigas como tú le reconcilian a uno con la vida!’. Gracias por ser ‘buenagente’. Y como se dice por acá: Un besillo y un quiero de aquí
        te espero!

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        • agosto 20, 2013 4:05 pm

          Jazz ¡que datazo me acabás de dar! voy a investigar un poco a la doctora Glass…
          Y es verdad, vos ya habías hablado de las okupas que llevamos dentro..Okupas es un término muy apropiado para describirlas. 😀

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  2. agosto 20, 2013 4:08 pm

    Acá, por línea privada me avisan que el tofu no es sano. ¿Algún experto en la sala?

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    • Amalia permalink
      agosto 20, 2013 4:56 pm

      ¡ Oh ! ¡ A ver si resulta, que el tofu es la ” amistad tóxica ” de la que tenemos que huir !
      Jejé

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  3. toxina permalink
    agosto 20, 2013 6:43 pm

    Al principio tenia unas ganas de preguntarte si yo era toxica y segui leyendo y entendi q esa actitud era de reina de saba jajaja

    y segui leyendo y me di cuenta q estoy en el horno!!! jajaja
    pero me sirvio para iluminar lugares q tenian telaranias….gracias!!

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  4. leah bendahan permalink
    agosto 21, 2013 8:44 pm

    judi ,aqui se dice :al que le quede la falda que se la ponga,me encanta tu sentido del humor ,y el poco que tenemos a veces los demas,leah

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  5. carina milewich permalink
    agosto 25, 2013 10:59 am

    judi esta bueno lo que aclarastes pero alguna vez todas fuimos las reinas de saba la demandate y la criticona al menos yo si ya no

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