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Día 9. Menos en serio.

agosto 15, 2013

Cuando me propuse este desafío dije que uno de mis objetivos era mantenerme alejada de gente tóxica. Lo que en realidad debería haber dicho era que la intención era no conectarme con las partes tóxicas de las personalidades (ni las mías ni las ajenas).

Muchos mordemos el anzuelo y nos enganchamos como la ropa en el picaporte de la puerta. Quedamos atrapados en situaciones ridículas por necesidad de sentirnos queridos o intentar complacer a  todos.

Esas partes las tenemos -y las sufrimos- todos. Algunos las manejan bien, otros más o menos.

Sin duda ayudaría si nos tomásemos menos en serio:

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La que tira para abajo

A Catalina Pizzafrola los demás le damos lástima. Ella quiere arreglarnos, hacer una mitzvá con nosotros–piensa que somos un etrog- pero lo único que logra es bajarnos la autoestima y hacernos sentir fuera de lugar.

-¡Hola! ¿qué te pasa? –pregunta Catalina Pizzafrola al cruzarse con una amiga en la verdulería, mirándola con cara de cachorrito mojado.

-¿qué? nada… debo estar un poco cansada -la otra responde lo primero que se le ocurre.

-Pobrecita, claro si se te ve enferma -insiste Catalina.

-no, no es para tanto –contesta  la otra sin darse cuenta de que está quedando atrapada en la telaraña.

-¿necesitás ayuda? ¿querés que te recomiende un psicólogo? -la otra no sólo le parece resfirada, ¡ahora también deprimida!

-no, no gracias…

-¡ah! ya tenés uno, buenísimo, entonces te vas a poner bien.

-Beesrat Hashem –contesta la otra, absolutamente confundida mientras se aleja con la espalda encorvada.

Por supuesto que después de esos encuentros salimos sin entender qué sucedió. Lo único que sabemos es que nos sentimos cansadas, enfermas y deprimidas. No importa si un segundo antes nos sentíamos fantásticas y fabulosas, al terminar esas charlas nos sentimos más feas que la duquesa de Alba.

La mete culpa

Giovannina Regadiera nos quiere . Nos quiere. Nos quiere hacer sentir culpables, nada de lo que hacemos es suficiente para ella. Terminamos pensando que le debemos algo y dándole explicaciones por cosas que no hemos hecho.

-¡hola! –dice Giovannina al teléfono- por fin me atendés, te llamé mil veces

-No estaba en casa…

-pero no me atendiste, mil veces te llame. Ahora paso un minuto a darte un beso.

-¿ahora? -contesta la otra – no puedo, estoy trabajando

-¿Ni un minuto tenés para una amiga? que mala que sos.

-No, perdoname, dale, pasate.

Lo que termina sucediendo es que el minuto se convierte en dos horas durante las cuales le servimos café con torta, le prestamos una camisa para que se cambie y le ponemos a cargar el teléfono. Antes de irse Giovanniana Regadiera nos dice que por nuestra culpa está llegando tarde a una reunión  -que casualmente es a dos cuadras de nuestra casa- y que hubiese estado mejor si le dábamos una manzana en lugar de torta, porque la hicimos dejar la dieta. Por supuesto nosotras nos atrasamos en el trabajo y tenemos que excusarnos con nuestro jefe diciéndole que surgió algo urgente.

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El ombligo del mundo

Gladys  Minerva Pedantoni se cree la estrella más brillante del universo. “Si no soy yo para mí ¿quién?” es su leit motiv. Maneja las cosas para que todo resulte de su conveniencia y siempre quiere sacar algún provecho. Haciéndonos creer que nos hace un favor, nos manipula sin que nos demos cuenta.

-tenés que venir a la clase de pintura renacentista aplicada a repasadores -nos dice super excitada Gladys- no sabés lo que es… lo mejor del mundo.

-la verdad mucho no me interesa -responde la otra.

-nos vamos a super divertir, es genial –contesta como si no la hubiese escuchado.

-¿te parece?

-¡Claro! y terminamos a las once, justo para que me acompañes al pedicuro, así me cuidás al bebé mientras me hacen los pies -se despacha con la novedad sin ninguna vergüenza.

-no sé…

-te paso a buscar en un taxi así compartimos el gasto -resuelve Gladys por su cuenta.

-pero si yo vivo a unas cuadras del curso…

-ya salgo para allá, espérame abajo.

Cuando llegamos a la clase  vemos el cartel delator:  “trae una amiga y ganate un día de spa gratis”. Gladys se hace la distraída y te abandona para irse a sentar en la única silla libre cerca de la profesora. Al día siguiente la llamás para contarle que a tu hijo le duele la muela y la oseret te dice que la señora se fue al spa con Mónica Bedoya Huevo Picos Pardos.

16 comentarios leave one →
  1. agosto 15, 2013 2:46 pm

    Por si no se dieron cuenta, aclaro que los nombres los tomé de los personajes de la genial Nini Marshall… no sea cosa de gnevat daat.

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    • Jazz (Carmen) permalink
      agosto 15, 2013 6:37 pm

      Mi entrañable Judi… Gracias por ayudarme a recordar las multitudes de ‘okupas’ que creyendo sólo afuera, llevo agarraditas bien adentro (Te doy la razón en todo, y en lo de la duquesa tempranera, más!)

      Desde bien lejos (no sabes bien desde cuán lejos!), y a la vez desde bien cerca, déjame que te abrace (y en ti, a todas las mujeres de este querido blog. Fíjate: Hace unos días le decía a unas amigas que en realidad son Vds. todas, Ruth Shira incluida, mejor que la unidad del dolor a la que voy… Hay dolores que allí hasta se agigantan, mientras que leyéndolas, oyéndolas… se vuelven chiquitititos-chiquitititos-chiquitititos!)

      Gracias!

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      • agosto 15, 2013 7:14 pm

        También existen las partes antitóxicas, que tiran para arriba y dan ánimo… como tu comentario tan cariñoso y conmovedor.
        Gracias Carmen
        un abrazo

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  2. Raque permalink
    agosto 15, 2013 3:44 pm

    pero la Glady’s una …hija de su mamita…de donde la sacaste?..borrala!!!

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    • agosto 15, 2013 5:58 pm

      la saqué de mi imaginación… cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia

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  3. agosto 15, 2013 4:36 pm

    Genial!!!! ahora, digo yo no? Justo cuando te propones alejarte de las partes toxicas de la gente, las metes a todas juntitas en el blog?

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  4. Deedledee permalink
    agosto 15, 2013 6:08 pm

    … O sere muy naiv yo, o tendre puras buenas amigas, (o tal vez no las tengo del todo?!). Porque a mi no me han tocado estas toxemias… Habre de tener suerte… Pero muy entretenido lo que escribes!!!

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  5. Leila permalink
    agosto 16, 2013 12:00 pm

    jajajajaaa Judy!!! Esto es maximum!!! no te puedo explicar lo que me encantó. Ahora me pregunto como se hace con esta gente. Vos decís que mejor que alejarse de la gente tóxica, hay que alejarse de las toxicidades de la gente. Me paso con alguien que era muy parecidito a lo que describis y la verdad…. me aleje con culpa. Con culpa justamente porque pienso que quizá sólo hay que desoír el veneno, pero como me costaba tanto, me aleje del todo. Estará mal? Que se hace en estos casos?
    De todos modos, más allá de los jeshvonot particulares, el post es super, super genial! Tendrías que ser guionista, de pelis kosher!
    Besos

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  6. ithiel permalink
    agosto 16, 2013 5:45 pm

    B”H Hace mucho que me alejé de la gente tóxica. Por fortuna tengo muy buenas amigas. Pero hay que estar alerta como dices, porque de repente se acercan merodeando….entonces digo la tehilá 104 y listo! Solitas se van.

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  7. carina milewich permalink
    agosto 19, 2013 11:14 am

    judir me encanto te cuento que yo estoy estudiando el código 40 es un libro que salio para elul me encanta el diario y voz como escribis

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    • agosto 19, 2013 6:24 pm

      gracias Cari
      el código 40 también está en el blog si se fijan en los archivos. El año pasado Andi lo subió día por día.

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