Skip to content

Día 7. La ley del menor esfuerzo.

agosto 13, 2013

Todo en su justa medida, pero ¿cuál es esa medida? Resulta difícil distinguir cuánto es mucho esfuerzo y cuánto es poco. En general sólo se descubre cuando ya es tarde, cuando uno está colgado en la mitad de la montaña y lo tienen que venir a rescatar en helicóptero.

Levantarme ayer de ese sillón para ir a nadar no fue un simple acto físico. Tuve que sobreponerme a 3,14159265 sentimientos que me tenían atada. También tuve que matar excusas: las liquidé con acciones (que las destruye instantáneamente porque las acciones son reales y las excusas son mentiras). Fue una historia de superación personal, un pequeño esfuerzo del que estoy orgullosa. Sobre todo porque mejoré mucho el crol.

Mejoré mucho el crol y aprendí una lección: yo nadaba muy concentrada en la técnica, forzando la brazada, la patada, la posición de la cabeza. Ayer, en un momento de distracción -o de cansancio- me descubrí entregándome al agua en lugar de luchar para dominarla. Me descubrí  nadando, fluyendo. Los movimientos correctos se hacían con menos esfuerzo.

Este post será entonces una apología del pequeño esfuerzo.

.

.

Pequeños esfuerzos que he logrado mantener durante toda la semana:

Libre de azúcar, de harinas refinadas y de comida chatarra (se siente la diferencia al llegar con energía a la noche).

Minjá (siempre me pregunté por qué mis amigas hacían minjá diez minutos antes de shekiá, ahora lo voy comprendiendo).

Un ejercicio cortito para afirmar la conciencia de presencia divina: Una vez al día, me tomo unos segundos para imaginarme a Hashem mirándome a través de la ventana. Mirándome y cuidándome (inténtenlo, da escalofríos).

4 comentarios leave one →
  1. agosto 14, 2013 8:42 am

    HOLA JUDI!!

    gracias por compartir tus desafios en tu trabajo personal-
    ayer a la noche estaba cansadisima esperando que mis hijos terminaran por dormirse pero sabia que todavia tenia pendiente mi “jeshvon nefesh” que me propuse hacer a diario. comenzaron mis excusas y sabia que si solamente apoyaba la cabeza en la almohada , la proxima vez que habriria los ojos seria a las 3 de la manana con el llanto de mi bebe
    pero dije….si judi vencio a todas las excusas y el cansancio- YO TAMBIEN PUEDO!!!- fue asi que me levante y me fui a las 23:00 a charlar con Hashem… y tabien incorpore lo que dijiste de dejarse fluir y no ir en contra del agua. Entonces decidi sacar mi cabeza a un costado y hablar con Hashem solo con el corazon’ y cada dolor que sentia sentirlo y no oponerme….B”H fue una experiencia hermosa, volvi renovada y feliz, no solo por sentir que me acerque a abinu she va shamaim si no tambien porque no me gano “la cabeza” o el yetzer hara!!!
    viste amiga, te debo una….fue por merito tuyo que decidi a hacerlo

    GRACIASSSSSSS
    johi

    Me gusta

  2. ithiel permalink
    agosto 14, 2013 5:44 pm

    Judi, ya no te platiqué que la semana pasada buscando ropa para Rosh Ha Shaná, encontré a una mujer que desconocí hasta el momento en que se presentó conmigo asegurándome que era Yo. y Oh no!Detecté un pequeño problema físico que ya estoy corrigiendo gracias al ejercicio; me siento dolorida pero muy orgullosa y contenta de los avances B”H! Todá rabá por inspirarnos!

    Me gusta

  3. carina milewich permalink
    agosto 18, 2013 11:59 am

    muy bueno Judit

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: