Skip to content

Cambio y fuera

noviembre 8, 2012

No me gustan los cambios. No sé fluir, dejarme llevar, adaptarme a lo nuevo. Ante cualquier alteración de la rutina siento la misma incomodidad que cuando llegaba al colegio con el flequillo recién cortado. Lo que me molesta es que cuando empiezo a acostumbrarme a algo, las cosas cambian. Y desacostumbrarse trae mucho trabajo.

Cuando aprendo los nombres de los rabanim de mis hijos,  termina el año. Me hago amiga de la vecina y se muda. Me compro un saco con hombreras y pasa de moda. Les digo, no tolero los cambios. Por ejemplo, el clima ¿cuándo es el momento de reemplazar las sandalias por los abotinados? ¿a los diez, a los quince grados? Preferiría una temperatura estable y mocasines todo el año. O el cambio de horario ¿a quién se le ocurrió cambiar el reloj? Yo sufro durante semanas especulando con la nueva hora: me tengo que despertar a las seis pero en realidad son las siete; el turno del oculista es a las tres, que vendrían a ser las cuatro.

Muchas veces sigo aferrada a la ilusión de que nada ha cambiado a pesar de que la realidad me contradiga. Sigo llamando a mi hijo “principito” aunque esté tan alto como yo. Me compro zapatillas “All Star” aunque no encuentre la ocasión para usarlas. Hago diligencias, a pesar de que ya nadie viaje en carreta.

Parece que soy la única. A la gente le encanta el cambio. De otra manera no se entiende por qué mi computadora me atosiga constantemente pidiéndome “actualizaciones”. O la Real Academia Española, que anda cambiando las reglas ortográficas a cada rato. Pero yo soy conservadora y quiero que el Windows98 funcione y que  la palabra “solo” se siga acentuando.

Yo sé que el devenir es inevitable. Ya lo dijo Heráclito de Éfeso: nadie se baña dos veces en el mismo río. Y también lo dijo Bowie: Ch ch ch changes, sólo hay que ser un hombre diferente. No hay un día igual al otro, y a mí, que ni siquiera me gusta pedir cambio para el colectivo, me toca aprender que el cambio es lo único constante.

25 comentarios leave one →
  1. adriana permalink
    noviembre 8, 2012 4:01 pm

    me encanta tu forma de describir tu temor a los cambios, lo hacés con un humor inteligente y divertido y a la vez hay mucha gente a la que le pasa lo mismo por ejemplo a mí jaja. un beso.(soy la mamá de stephi tobal)

    Me gusta

    • noviembre 8, 2012 6:26 pm

      Qué bueno ¡ya somos dos! Formemos un partido cuyo slogan sea “porque NO es necesario un cambio”
      beso

      Me gusta

  2. Miriam Bruckman permalink
    noviembre 8, 2012 9:48 pm

    Hola Judi!!!!
    Me fascinan los cambios. En realidad soy una fanática. Jamas, pero jamas, me salen 2 veces igual las cosas que siempre hago.
    Hace años amaso la misma receta de jala. Eso no significa nada, a veces quedan dulces y otras saladas, mas infladas o mas compactas. Cabe aclarar que no modifico ingrediente alguno. En casi todos los rubros tengo ese karma.
    La gente cree que soy creativa…..
    Besos,
    Miriam

    Me gusta

    • noviembre 9, 2012 6:26 am

      Miriam ¡tenés suerte! si fueses estructurada como yo sufrirías cada vez que una receta te sale distinta. Hashem le da a cada uno lo que necesita. Apuesto a que te gustan las fiestas sorpresas.

      Me gusta

  3. noviembre 8, 2012 10:27 pm

    Judi!! que linda entrada… a mi en general me gustan los cambios, pero con la tilde del “sólo” sufrí y me indigné, porque al sacarle el acento ortográfico le robaron el significado, el sentido, te diré que hasta la “personalidad”. Ahora no sabemos si es solo de soledad o solo de solamente,o sea, “sólo le pido a Di’s”? o “solo le pido a Di’s”?
    Creo que lo que más asusta o inquieta de los cambios es eso, que los cambios se lleven la esencia de las cosas y que de tan diferente al final sea todo lo mismo..

    Me gusta

    • noviembre 9, 2012 6:38 am

      ¡Exacto! el ejemplo que traes es perfecto. Además cuando estás escribiendo y ese “solo” hubiese llevado acento antes del cambio, te enfrentás al problema de que si quien lee no está TAN actualizado, pueda pensar que tenés un error de ortografía. A veces yo sigo poniendo el tilde por “el qué dirán”. 😀
      Eso nos lleva a los cambios que no hacemos por miedo al entorno… pero ese es otro post.
      ¡Ah! te mando halva cuando quieras.

      Me gusta

  4. leah bendahan permalink
    noviembre 8, 2012 10:41 pm

    JUDI YO COMO TU A MI LO QUE ME GUSTA ES LA MONOTONIA Y CREO QUE ES UNA CONSTANTE HUMANA ,PERO A VECES PIENSO NO SERA QUE ESTAMOS UN POCO FATIGADAS Y ASI LO DISIMULAMOOS . LEAH

    Me gusta

    • noviembre 9, 2012 6:42 am

      Leah, no sé si será la constante humana. Si te fijás en los chicos, ellos están todo el tiempo buscando y descubriendo. Puede ser como vos decís, nos cansamos y decimos “listo, hasta acá llegué”. En cuestiones materiales no lo veo como algo tan malo. Espiritualmente es la muerte.

      Me gusta

  5. coty permalink
    noviembre 9, 2012 2:38 am

    Wow judi, me has tocado la fibra sensible. BH acabo de pasar por muchos cambios (de pais, separacion de familiares y amigos, cambio de kehila y colegio, incluso de profesion, de tipo de vida etc), y he tenido algunos bajones emocionales… Tambien con esos miedos de “a ver si cuando ya me acostumbre, va a haber otro cambio”, pero se combinan con el “espero no acostumbrarme ni acomodarme demasiado para poder vivir en eretz israel pronto (q tengamos zejut)”. Creo q naturalmente a nadie le encantan los cambios, a menos q no tengan muy claro el panorama q desean… Pero como lei una vez, en la vida (el ejemplo viene a proposito de cambios en la dinamica familiar por nuevos integrantes u otros) somos como los munequitos q cuelgan del movil de la cuna del bebe. Si le das de un lado, todo se tambalea, hasta q poco a poco vuelve a equilibrarse. Y BH muchas veces intento recordar eso en cada paso o momento no facil. Y saber firmemente q cada cambio de escena quiere sacar lo mejor de nosotros…. Es dificil mentalizarse, pero seguro q es asi. Si siempre fuese igual, nuestro potencial no poddria desarrollarse, estaria estancado. BH q sepamos aceptar las situaciones con alegria!! Beso a todas, shabat shalom

    Me gusta

    • noviembre 9, 2012 6:52 am

      Coty, ¡no sabés cómo AMO este blog! y es por comentarios como el tuyo, que le suman a mi vida. La imagen del móvil me va a acompañar cada vez que algo se tambalee.
      Te mando un beso y que todos los muñequitos de tu móvil se deslicen suavemente y con alegría.

      Me gusta

  6. Tamar permalink
    noviembre 9, 2012 3:18 am

    Muy bueno, Judy! A mí personalmente lo que me cambia constantemente es el humor. Creo que es por eso que me gusta que el entorno se mantenga estático, estable; me trae mas seguridad.
    Ese “mas” por ejemplo, va con o sin tilde?
    Miriam, lisa se llama el pescado ese que hacés a la cacerola con salsa de tomate? Las veces que fui a tu casa te salió igual de espectacular!

    Me gusta

    • noviembre 9, 2012 6:58 am

      ¡Cómo se me escapó lo de los cambios de humor! Acabás de develar el misterio. La gente impredecible necesita un ancla en el exterior. Genial.
      un beso, Shabat Shalom… y si… ese “más” va acentuado.

      Me gusta

  7. ALEXANDRA permalink
    noviembre 9, 2012 4:05 pm

    A mi m encantan los cambios es mas m aburren las rutinas m duermo hasta en la cocina la 1 vez sigo la receta al pie de la letra pero la segunda vez ya algo le cambie y le digo a mi marido vist la hice diferent con lo cual m contesta q raro !

    Me gusta

  8. SHULY permalink
    noviembre 9, 2012 4:06 pm

    SOY SHULY

    Me gusta

    • noviembre 11, 2012 2:29 pm

      ¡Mi cuñado tiene suerte de tenerte como esposa! Todos los días menú nuevo. Que no se enteren en mi casa, a ver si me piden lo mismo exigiendo “tradición familiar” 😀

      Me gusta

      • SHULY permalink
        noviembre 11, 2012 11:12 pm

        mi cuñado mas aun beso grande

        Me gusta

        • noviembre 12, 2012 5:33 am

          no, el mío más…
          (nos tiramos con flores)

          Me gusta

          • SHULY permalink
            noviembre 12, 2012 6:11 pm

            NO YO SOLO DIGO LA VERDAD
            y si de vdad hablo pensandolo bien en lo q mas m gusta inovar es en la cocina mi lado creativo pero en las demas areas soy bastante estructurada m gusta TODO MUY ORGANIZADO!aunque bh mis hijos m hicieron ver lo contrario bruj hashem iom iom

            Me gusta

  9. leah bendahan permalink
    noviembre 10, 2012 7:13 pm

    EFECTIVAMENTE EN EL PLANO ESPIRITUAL LA MONOTONIA ES LA MUERTE ,DE ESO NO HAY DUDA ,Y DE QUE LOS CHICOS NO PARAN TAMPOCO , YO MAS BIEN ME REFERIA A LOS ADULTOS ,AMI EN CONCRETO TENER RUTINA ME PERMITE AFIANZAR LOS PROGRESOS ESPIRITUALMENTE HABLANDO ,SI UNO ESTA EN CONTINUO MOVIMUENTO ES DIFICILISIMO PODER MANTENER COSAS COMO LA TEFILA O EL ESTUDIO QUE A MI MANERA DE VER NECESITA UNA VIDA MUY ORDENADA ,Y POR OTRO LADO CUANDO A UNO LA MUEVEN LA ALFONFRA NO LE QUEDA MAS REMEDIO QUE ESPABILARSE ,Y SI NO QUE SE LO DIGAN A COTY UN CARIÑO GRANDE PARA TODAS LEAH

    Me gusta

    • noviembre 11, 2012 2:24 pm

      Yo también necesito de la rutina para funcionar. Y si todo está limpio y ordenado, mejor 😀 Pero parece que Hashem tiene otros planes, porque no hay nada menos rutinario que la vida de Torá ¿no?

      Me gusta

  10. ithiel permalink
    noviembre 11, 2012 6:09 pm

    Cambios, cambios, cambios….mientras no traten de cambiar nuestra identidad Yehudi por otra, trataré de pensar en que todo está bién querida Judi. ¿Notaste que apenas estoy escribiendo? La pc estaba fallando y el técnico dice que pronto tendré que cambiarla por otra,ja,ja, ..y leo tu bello post que queda a tono.En cuestión de cambios estoy tratando de nivelar mi balanza para más que acostumbrarme a ellos poder aceptarlos; sobre todo aquellos que son inevitables. A mi también me gusta el orden y tener el control de las cosas pero estoy aprendiendo a reconocer cada vez más que siempre habrá un gam zu le tová (aún y cuando en ocasiones me resista un poco). Yo sé que me entendiste querida amiga. Un beso para TODAS.

    Me gusta

    • noviembre 12, 2012 5:41 am

      Ithiel, claro que me di cuenta. Fue un cambio que no seas la primera en comentar :D.
      Gam zu le tová…

      Me gusta

  11. Andre Cit permalink
    noviembre 11, 2012 10:12 pm

    Hola Judi!!!
    Creo que siempre vemos más verde el pasto del vecino… yo con los dichos populares no soy buena, pero hay uno que dice algo así, no?
    Siempre llevé una vida muy poco rutinaria y soñaba con despertarme todos los días a la misma hora, trabajar de 9 a 18 y tener todo ordenado… y ahora que tengo baruj Hashem una flia, casa de la que ocuparme y llevo una rutina bastante igual, me dan ganas de salir un miercoles a tomar unas copas (de agua) o quedarme hasta tarde a la noche haciendo algo divertido… y adivina qué? Lo hice!! El jueves me quedé hasta tarde… cocinando jalot WOW MI VIDA ES UN VERTIGO – cuak

    Me gusta

  12. noviembre 12, 2012 5:48 am

    Ya que traes lo de los dichos populares… agrego el que decía el chapulín: “no hay nada nuevo que dure cien años” 😀
    Andre, ¿cómo no saliste en los diarios con tu hazaña? Deberías haber salido en la tapa, justo al lado de la noticia de Felix Baumgartner saltando desde la estratosfera.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: