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Viaje en el tiempo

julio 16, 2012
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El viaje al norte es largo. Yardena pasó temprano por las habitaciones y nos despertó cantando en hebreo. Vemos la salida del sol mientras pasamos por Masada. Hoy todavía no lo sé, pero veinte años después voy a ver otra vez el amanecer del mar muerto junto a mis hijos. Hoy no quiero hijos y tampoco quiero sentarme con Sandra. Sandra se duerme en todos los viajes. Recién salimos de Jerusalén y ya está soñando. Yo no, cuando viajo escribo en mi diario. Mucho tiempo después voy a buscar ese diario por toda la casa para que me ayude a recordar este día. Igual en el diario no cuento el viaje en micro, eso lo voy a contar desde mi laptop una tarde calurosa, comiendo ciruelas amargas. Todavía las laptop no existen. Tampoco existen los mp3. Por eso uso un walkman. Rebobino hasta “Bring on the night” una y otra vez. Me encanta ese tema y me va a seguir gustando. El mes que pasamos viajando es peor que el mes que pasamos en el kibutz. Además en el kibutz estábamos nosotros solos, pero ahora nos juntaron con el otro grupo. No nos gusta el otro grupo. Dicen que hay algunos chicos con problemas. Yo dije en chiste que todos somos chicos con problemas, pero nadie se rió. Me contestaron que ellos tienen “otra clase” de problemas. Toda mi vida voy a seguir haciendo chistes que nadie va a entender. Y con los años también me empieza a pasar lo contrario: me toman en broma cuando hablo en serio. Menos Karina, ella se va a dar cuenta de mi angustia. Pero todavía no, eso va a ser después, en la misma época en la que me lleva a las clases de torá. Hoy viajamos juntas pero no somos amigas. Nos vamos a empezar a hacer amigas el día que nos sentemos juntas en el bar Open Plaza, pero ahora estamos sentadas muy lejos en el micro. Ariel agarra el micrófono del chofer y se pone a contar chistes. Yo una vez imité a Ludovia Squirru en un viaje a Puerto Madryn: “En el horóscopo chino vos sos marmota” dije con voz aguda frente a muchos desconocidos. Ahora no lo haría porque soy tímida. Y después menos, porque me voy a convertir en una persona demasiado correcta, convencional. Ariel hace reír a todos. Va a ser mi marido, pero eso todavía no lo sé. Por ahora sólo pienso que quiere llamar la atención. Por eso ni lo miro. Viajo con la cabeza apoyada contra el vidrio mientras atravesamos el desierto. Ale cuenta historias. Señala y dice: aquí estaban Sodoma y Gomorra. Pero eso no me importa. Recién en diez años voy a estudiar que la estatua de sal es la esposa de Lot. Llegamos a Rosh Hanikrá. No usamos el cable carril, somos jóvenes, escalamos. Es un camino angosto junto a un precipicio profundo. Vamos en fila india. Ale grita que tengamos cuidado. Uno de los chicos con problemas se paraliza del miedo. Tiene vértigo, no quiere seguir caminando. Los de adelante no se dan cuenta y siguen, pero los demás nos quedamos estancados. Ariel arranca una rama de entre las piedras y la sostiene como si fuese una baranda. El chico con problemas agarra la baranda imaginaria y se siente seguro. Sigue caminando sin miedo. Rosh Hanikrá es hermoso. Nos metemos en un arroyo con una cascada. Nunca más voy a meterme en este arroyo, pero si voy a volver a meterme en este día. Veinte años después voy a tener que bajar una escalera empinada, angosta y sin pasamanos. Voy a paralizarme frente al precipicio. Las piernas no me van a responder. Voy a darme cuenta de que sufro de vértigo. Voy a recordar que un día dije que todos somos chicos con problemas. No me va a causar gracia. Pero todavía falta mucho mucho tiempo para eso.

24 comentarios leave one →
  1. Cinthia permalink
    julio 16, 2012 5:31 pm

    Les agradezco desde el alma que desde el arte me conmuevan.
    son artistas de la kedushá siempre digo lo mismo
    me hacen sentir acompañada siempre con sus historias

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  2. emi permalink
    julio 16, 2012 5:42 pm

    :o)

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  3. emi permalink
    julio 16, 2012 5:47 pm

    Quise poner esta 🙂 y me salio esta :O Que lindo flashback, me gustó el manejo del tiempo, muy buena entrada!

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    • julio 16, 2012 6:56 pm

      A mi me pasa muy seguido, Emi, pero en “la vida real”. Quiero poner cara simpática pero me sale alguna de estas: 🙂 😦 ;( 😉 =)

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  4. sonita permalink
    julio 16, 2012 5:56 pm

    ahora, antes, ahora, antes, cuál sos? la intrépida que no le tenía miedo a nada? la adulta que últimamente empezó a sufrir de… ? sos la misma, pero no… pasaste cosas, cambiaste, adónde se fue la intrepidez? estoy segura de que sigue adentro, pero de otra forma… somos jóvenes, éramos jóvenes sin problemas, somos adultos, somos adultos con problemas… y rosh hanikrá sigue imperturbable…

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    • julio 16, 2012 7:02 pm

      ¡¡¡eso Sonita!!! así me siento, como en el post, con todos los tiempos mezclados.

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  5. julio 17, 2012 3:35 am

    Gracias por escribir hermana. Es un regalo para el alma y la mejor forma de empezar el dia!

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    • julio 17, 2012 10:48 am

      Ale ¡el equipo familiar alentando! gracias por perder tiempo leyendo historias que ya te sabés de memoria
      beso sin diente 😀

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  6. Ariana permalink
    julio 17, 2012 6:57 am

    Coincido con Ale. Un placer leerte

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    • julio 17, 2012 10:51 am

      Ari ¿te suenan algunos nombres del post?¿alguna conocida por ahí?
      Gracias por aparecer y acompañar

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  7. Sofi permalink
    julio 17, 2012 11:00 am

    😉 no dejo de sonreir. a lo mejor me siento protagonista indirecta? yo tb sufro de vertifo. en este caso, soy yo la que una vez me quede paralizada en una escalera caracol en el faro de la paloma (uruguay). no quiero contar como termino la historia jajaj

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    • julio 17, 2012 11:38 am

      más que protagonista indirecta, fuiste mi “baranda imaginaria”. Sin tu mano que me ayudó a sobreponerme, hubiese bajado esa escalera… desmayada 😀

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  8. leah bendahan permalink
    julio 17, 2012 12:13 pm

    judi, como siempre me dejas perpleja,me hiciste reflexionar ,sobre el tiempo y como somos la misma y no lo somos , como fuimos llenando la mochila de nuestra vida y como los recuerdos estan ahi, como testigos de nuestras vidas, en fin simplemenete precioso ,el post y lo demas, sera que solo dormi cuatro horas pero aun no salgo de mi asombro, mil gracias. leah

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  9. julio 17, 2012 12:43 pm

    Leah, esa es la esencia del post… aunque yo no lo sabía, era eso lo que quería decir: cómo todo convive simultáneamente en nosotros. Decís: “Los recuerdos como testigos” ¡impresionante!
    Aunque la parte de “solo dormí cuatro horas” se refiere al post pasado ¿no? 😀

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  10. libi permalink
    julio 18, 2012 2:59 am

    wow! impecable relato, me encanto

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  11. julio 18, 2012 11:49 am

    Li! me encanta la palabra impecable. Qué bueno que te gustó, me alegra 😀

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  12. Andre Cit permalink
    julio 18, 2012 5:11 pm

    Un lugar, una canción, incluso una comida, disparan recuerdos, pero no sólo eso, nos hacen volar directamente tantos años atrás, y una se encuentra ahí mismo… dando consejos… yo me imagino.. “andreitaaaa el pelirrojo no se usa, volve al castaño!!” “Andre… fumar no te queda lindo… es grosero… ya lo vas a dejar igual no te preocupes” “Andre Shirli, tenías razón, este sí es el hombre de tu vida, vas a ver que con este te casas!!”
    Qué lindo revivirlos con dulzura, y más todavía, volver a transitar esos caminos con la alegría de saber que “todo terminó bien” al final…
    Me encantó Judi!! Besos

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    • julio 18, 2012 6:08 pm

      Andre: …y otros disparadores de la memoria son los olores y los sabores ¿no?

      Dolina dice que todos los recuerdos son tristes. Que uno recuerda los momentos alegres con cierta tristeza y lo tristes también… ¿vos decís que si los conectamos con el happy end traen alegría? voy a probar.

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  13. cari mile permalink
    julio 19, 2012 2:23 am

    me gusto esta historia

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  14. Ihitel permalink
    julio 19, 2012 7:08 pm

    Judi, me gustó mucho cómo te retrataste en el pasado y presente.
    El tiempo, el tiempo……un tema fascinante.

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    • julio 19, 2012 8:32 pm

      Ihitel ¡ay! qué vergüenza. Me acabo de dar cuenta que todo este tiempo escribí mal tu nombre ¿¿por qué nunca me corregiste?? Le echo la culpa a un pequeño grado de dislexia que a veces me hace mezlcar lsa lertas y lso núemros. Perdón.

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  15. Ihitel permalink
    julio 19, 2012 9:03 pm

    Créelo….¡yo tampoco me dí cuenta!….en serio que ya somos dos….ja,ja,ja,ja,ja,ja
    .

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